
Un grupo de manifestantes incendió el jueves un centro médico que atendía pacientes con ébola en el este de la República Democrática del Congo, luego de exigir la entrega del cuerpo de un joven fallecido por la enfermedad.
Según información de la CNN, el ataque ocurrió en el Hospital Rwampara, ubicado en la provincia de Ituri, donde familiares de la víctima intentaron llevarse el cuerpo “por la fuerza”, según explicó Luc Mambele, vicepresidente del partido político A2RC.
De acuerdo con las autoridades locales, tras la negativa del personal médico a entregar el cuerpo, varias personas lanzaron objetos contra las carpas hospitalarias utilizadas para tratar pacientes con ébola, provocando un incendio que destruyó al menos dos estructuras médicas.
En el momento del ataque, seis pacientes recibían atención dentro de las carpas de la organización humanitaria ALIMA. Posteriormente, fueron trasladados al interior del hospital para continuar con el tratamiento.
Imágenes divulgadas por medios internacionales mostraron las llamas consumiendo las instalaciones médicas, mientras policías realizaban disparos de advertencia para intentar dispersar a los manifestantes y recuperar el control de la zona.
Las autoridades atribuyen parte de la violencia a la desinformación que circula entre comunidades rurales de la región. Según Mambele, muchas personas creen que el ébola “es una mentira” o un invento extranjero.
“La población no está suficientemente informada ni concientizada sobre lo que está ocurriendo”, señaló el dirigente político, quien aseguró que existe desconfianza hacia los centros médicos y el personal sanitario.
El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, para la cual no existe una vacuna ni tratamiento específico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró recientemente la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Hasta el momento, el gobierno congoleño reporta al menos 160 muertes posiblemente relacionadas con la enfermedad, además de decenas de casos confirmados y cientos de sospechosos.
La situación también generó preocupación en países vecinos. Uganda confirmó casos positivos, incluido un fallecimiento en Kampala, mientras reforzó controles fronterizos y suspendió parte del transporte entre ambos países.
Con información de la CNN.