Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El caso del empresario cafetero nacionalizado costarricense Gabriel Ricardo Morales Fallón y por consecuencia contra el exfutbolista Rolando Fonseca continúa abierto y según confirmó el fiscal general, Jorge Chavarría, ya tienen en sus manos los resultados de la investigación que se realizó en Colombia.
De acuerdo con Chavarría, los fiscales suramericanos iniciaron las diligencias luego de que un periódico de dicho país diera a conocer que al parecer Fallón fue investigado en cinco ocasiones por el supuesto lavado de dinero en 2003, 2007 y 2008. Según el diario, a él se le ligaba con un testaferro de un presunto capo de la droga conocido como “Chupeta”.
Chavarría comentó que “con esa información es que la fiscalía de Colombia arranca y revisan los bienes y transacciones financieras durante varios meses y posterior a ello, como parte de una investigación conjunta, le dan los detalles a nuestro fiscales quienes continúan con el caso”. Según relató el Fiscal General los homólogos colombianos entregan la información que tienen cuando el caso de ellos no cuenta con más detalles como para seguir con la investigación.
Erick Ramos, abogado de Rolando Fonseca, comentó que “es respetuoso de las declaraciones del fiscal general pero esto prolonga de manera innecesaria un caso en el que no hay pruebas en contra de mi cliente y hace dos semanas el fiscal Osvaldo Henderson emitió un criterio que contradice a Chavarría, lo que me parece demuestra la confusión y descoordinación que hay”.
Ahora se estudiará la información que recién ingresa al país para así establecer si hay algún indicio que les permita establecer un vínculo directo con el exfutbolista y la precedencia del dinero para comprar varios bienes.
“En términos generales resulta sospechosa la acumulación de capitales, el perfil de Fallón y como se maneja, por lo que la investigación está abierta y se trabaja en conjunto con Colombia de forma directa”, comentó Chavarría, quien agregó que el nacionalizado costarricense “se daba un nivel de vida de jetset”.
En el momento en el que se dio a conocer este caso, Gabriel Morales Fallón comentó que llegó a Costa Rica hace varios años porque había sido amenazado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En Colombia tenía dos empresas; una era un concesionario de carros y otra que se relacionaba con petrolero, con la que llegaron a tener contratos por más de $50 millones, de ahí provenía su capital.
Fallón siempre negó cualquier nexo con “Chupeta”.