“Mamá, yo te lo dije…” Cuando nuestros hijos dejan de sentirse escuchados

Dra. Ana Yendry Morales Para realizar citas al teléfono: 8872-0670

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A los 12 años, nuestros hijos ya parecen grandes, pero todavía necesitan sentirse escuchados, creídos y acompañados. Lo que viven en la escuela puede afectarles mucho más de lo que imaginamos.

En consulta he conocido situaciones que invitan a reflexionar. Una de ellas, basada en un caso clínico con detalles modificados, fue la de una niña de 12 años que comenzó a contar que algunas compañeras la excluían y se burlaban de ella.

Sus palabras no fueron tomadas con suficiente seriedad: “Ella tiene todo”, “son cosas de niñas”, “tal vez está exagerando”. Incluso en el entorno escolar, su malestar no recibió la atención necesaria.

Pero tener una familia, buenas condiciones materiales o una vida aparentemente tranquila no protege a un niño del sufrimiento emocional. Un niño puede vivir rechazo o bullying y no saber cómo enfrentarlo.

Con el tiempo, aquella niña comenzó a aislarse, perdió interés por actividades que disfrutaba y su estado emocional se deterioró hasta presentar síntomas depresivos.

Escuchar no significa creer ciegamente todo lo que nuestros hijos dicen. Significa preguntar, investigar y validar lo que sienten, antes de minimizarlo.

Nuestros hijos pueden equivocarse o interpretar una situación de manera diferente. Pero cuando nos cuentan algo que les duele, necesitan saber que pueden confiar en nosotros.

Si estas palabras te llevaron a reflexionar sobre alguien que amas y que quizá necesita ser escuchado con mayor atención, puedes comunicarte para realizar una cita.