
Un sismo de gran magnitud, la amplificación de las ondas sísmicas por suelos blandos y deficiencias en algunos sistemas constructivos se combinaron para provocar el colapso de edificios en Venezuela, según explicó Miguel Cruz, presidente de la Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA).
El especialista indicó que la tragedia responde a una suma de factores y no únicamente a la fuerza del terremoto, ya que “en el caso de Venezuela, se juntaron muchos puntos para que se diera el daño: en primer lugar, un sismo de muchísima magnitud, una zona de ruptura también muy grande, de más de 200 kilómetros y, además, una dirección de ruptura que concentró gran cantidad de energía hacia las ciudades afectadas”.
A estos elementos se sumó el comportamiento del terreno, ya que, según detalló Cruz, varios de los sectores impactados se ubican sobre depósitos de suelo blando capaces de amplificar las vibraciones, aumentando las exigencias sobre las estructuras y elevando el riesgo de daños severos o colapsos.
El experto también apuntó a características propias de las edificaciones venezolanas, pues durante décadas desarrollaron un modelo basado en marcos estructurales que posteriormente rellenaron con mampostería sin refuerzo, una práctica que incrementa la vulnerabilidad sísmica.
“Los venezolanos basaron su seguridad sísmica en marcos dúctiles que al final no resultaron tan dúctiles, y además los rellenaron de mampostería de ladrillos sin refuerzo, lo que los hacía altamente vulnerables a los impactos sísmicos porque esas paredes terminan participando en la estructura, generan irregularidades y, en algunos casos, hasta el colapso”, expresó Cruz. Frente a ese escenario, Cruz destacó que Costa Rica cuenta con diferencias importantes en materia normativa. Recordó que el país posee un Código Sísmico desde 1974 y que actualmente una nueva actualización se encuentra en proceso de entrar en vigencia.
“Nosotros en Costa Rica prohibimos absolutamente el uso de la mampostería sin refuerzo. No está permitido porque precisamente se ha demostrado que puede convertirse en una de las principales causas de daño durante eventos sísmicos de gran intensidad”, señaló.
