
Una deuda inicial de ¢100.000 con una organización criminal desencadenó que una mujer entregara a su hija de 19 años para poder saldar la deuda.
En apariencia, el monto adeudado pasó de ¢100.000 a ¢7 millones, por lo cual la mujer dio a la joven como moneda de cambio, y en apariencia, habría sido explotada laboralmente y habría sufrido agresiones sexuales.
La joven habría trabajado por cuatro años en una verdulería y una pulpería, pero con la finalidad de vender drogas, de acuerdo con Michael Soto, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Una vecina habría ayudado para facilitar el escape de la muchacha, por lo que posteriormente fue trasladada hasta Cartago.
“Es un caso bastante particular porque esta femenina, que hoy tiene 19 años, siendo menor es privada de libertad, en algunos momentos logró escapar, pero por las amenazas contra la familia tuvo que regresar”, explicó Soto.
El grupo criminal habría ido a buscar a la joven, quien logró escapar nuevamente, sin embargo, se llevaron secuestrado al hijo de la mujer que ayudó en el escape, un menor de 13 años.
“Es un tema que tiene que ver con gota a gota, una deuda que empezó en ¢100.000 finaliza en ¢7 millones, es un caso lamentable y que se debe analizar”, dijo.
Como parte de las actividades represivas de los integrantes de la banda, también buscaron al padre de la muchacha, al cual atacaron a balazos, impactándolo en varias ocasiones.
Por este motivo, los agentes del OIJ de Cartago realizaron cinco allanamientos en Guadalupe y Tibás de San José, con la intención de detener a cinco personas, así como el decomiso de evidencia importante para el caso.
Secuestro extorsivo
El 18 de diciembre de 2025 se concretó el secuestro del menor de 13 años en Cartago por parte de varios sujetos que se lo llevaron dentro de un vehículo.
Este menor estuvo secuestrado por varias horas y le exigieron a la familia un pago de entre ¢6 millones y ¢7 millones, según el OIJ.
El plan de la organización criminal se vio frustrado debido a que una vecina alertó a las autoridades, lo que permitió la intervención de oficiales de Fuerza Pública en la vivienda.
A raíz de este operativo policial, el OIJ inició la investigación y que permitió determinar la relación de ambos casos, tanto de la explotación laboral, como el secuestro del menor de 13 años.
Michael Soto
Director del OIJ
“Prácticamente estamos hablando de algún grado de esclavitud de una estructura criminal de tráfico local de drogas aquí en este sector y que desencadena la circunstancia de un secuestro extorsivo”.
Préstamos “gota a gota”
Las autoridades del OIJ volvieron a hacer el llamado a la ciudadanía a no buscar o no caer en los préstamos informales, especialmente si están vinculados a grupos criminales o si tienen intereses altamente elevados.
“Hemos venido a lo largo del tiempo que los préstamos gota a gota no hay que hacerlos, sabemos que a veces las circunstancias económicas son difíciles, pero vean como terminan en temas de explotación laboral, una persona que estuvo cuatro años siendo explotada”.
No es la primera vez que las autoridades judiciales intervienen antes estos cobros extorsivos.
En noviembre de 2025 una mujer de apellido Calderón fue detenida como sospechosa del delito de extorsión cobratoria posterior a realizar préstamos irregulares.
Esto como parte de una investigación por aparentes cobros violentos con amenazas de muerte, envío de imágenes y videos de armas, así como de personas decapitadas con el fin de atemorizar.

