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El 5 de setiembre de 2005, la niña de 8 años Josebeth Retana salió de la escuela rumbo a su casa en Horquetas de Sarapiquí, pero nunca regresó.
Su madre, Maribel Retana, creyó que la menor estaba recogiendo nances, como solía hacerlo con frecuencia. Sin embargo, al pasar las horas sin noticias, se preocupó y salió a buscarla, con un bebé en brazos y el apoyo de los vecinos.
El 11 de setiembre de 2005, las autoridades encontraron el cuerpo de Josebeth dentro de un saco en la quebrada Lajas, a unos 200 metros de su casa.
Durante una emotiva visita al cementerio de La Guaria, donde descansan los restos de su hija, Maribel compartió su historia de perdón y perseverancia.
“Dios me ha dado mucha paz y tranquilidad. Mi hija está en un mejor lugar, pero no se olvida. Todos los días pienso en ella, todos los días la recuerdo”, expresó. “Es increíble que ya hayan pasado 20 años. Mucha gente no lo cree, no parece posible que este caso ya cumpla tantos años”, agregó.
Para los familiares y el abogado, Ronald Moya, las autoridades judiciales quedaron debiendo en la investigación y el manejo del caso, ya que existía un vecino de apellido Salamanca, señalado como el principal sospechoso, quien nunca fue juzgado y el caso quedó sin resolver.
Demanda contra el Estado
El abogado Ronald Moya presentó una denuncia contra el Estado costarricense ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por denegación de justicia al dejar en la impunidad el homicidio de Josebeth Retana.
Moya cuestionó que, en su momento, la fiscalía no desarrolló una investigación profunda ni presentó acusaciones por el caso, lo que motivó la presentación de la demanda en 2020.
“Llevamos el asunto ante la CIDH alegando que el Estado mantenía la impunidad, y que Josebeth, así como su familia, merecían justicia, algo que nunca ocurrió”, afirmó.
El caso se encuentra en fase de admisibilidad. “Esperamos que en los próximos meses logremos llevar al Estado a juicio por la impunidad en este caso”, agregó.