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Cuando terminó el partido ante Honduras, Óscar Ramírez miró al cielo, se abrazó con sus asistentes y atravesó la cancha a toda velocidad para unirse al festejo con sus jugadores.
La faena estaba completa y era momento de celebrar la clasificación al Mundial de Rusia 2018.
Después se reservó para abrazarse y llorar junto a sus padres, doña María Hernández y don Óscar Ramírez. Más tarde se encontró con sus hermanos, con los que también lloró.
DIARIO EXTRA conversó con doña Ana y su hermano Bryan, quienes resaltan de “Machillo” su fe en Dios, ser buena persona, buen papá y trabajador constante.
• Doña Ana María Hernández, madre de Óscar Ramírez:
“Sufrí bastante durante el partido”
Una de las que más sufrieron pero que a su vez más celebraron fue doña Ana María Hernández, madre del seleccionador nacional Óscar Ramírez. Cuando terminó el partido entró al campo de juego en compañía de su esposo don Óscar para buscar a su hijo, quien clasificó a la Tricolor a su quinto mundial mayor de fútbol.
Doña Ana reconoce que vivió el partido con el corazón en la mano y estaba muy angustiada de ver que el gol nada que entraba. Pero siempre mantuvo la fe de que la Tricolor sellaría su pase a la Copa del Mundo el sábado en el Estadio Nacional.
“La emoción la hemos tenido todos estos días, es algo que uno tiene que sentir verdaderamente. Es difícil porque es como una agonía ver el partido que el gol no llegaba y las cosas no se daban”, dijo la madre de “Machillo”.
“Sufrí bastante durante el partido, pero tengo una fe muy grande en Dios y le pedía al Señor que no me lo abandonara, le decía que sabe cómo es él, su manera de ser. El mismo Óscar tiene una fe muy grande en Dios”, destacó.
Doña Ana María resalta en su hijo esa inmensa fe que tiene en el Todopoderoso, la oración que hace todas las mañanas y lo dedicado que es a su familia.
“Óscar es una persona que se tira en los regazos de Dios y afirma que lo que Él quiera y como Él quiera. Me imagino que es como un chiquillo en los brazos del Señor haciendo su petición, entonces como que hay una gran química entre ellos porque Dios siempre me lo ayuda”, añadió.
No le cabe la menor duda que “lo más rico de la vida es celebrar como se hizo, porque sabe uno que existe Dios. A veces Óscar me dice que humanamente siente que es muy difícil, pero sabe que el de arriba nunca le falla. Y le digo de corazón, Óscar tiene una fe muy grande en el Señor y sabe que el Señor le ayuda”, indicó.
“Machillo” es una persona apegada a su fe. “A veces Óscar le habla a uno que hasta que lo deja en otro lado porque más bien lo reprende a uno y le recuerda que uno sabe que Dios sabe lo que hace con nosotros, nunca nos busca el mal, que lo ayuda en todo. Algo tan grande es que se tira en los brazos del Señor para que haga con él lo que quiera”, expresó.
Por último, doña Ana María apuntó: “Él lloró mucho cuando llegamos a abrazarlo, seguro ya estaba desesperado de ver que las cosas no se le daban y tiene esa gran responsabilidad con todo un país”.
• Bryan, hermano del seleccionador:
“Óscar es un mae exitoso”
Como una carrera de 100 metros encaró Bryan, uno de los hermanos de “Machillo” Ramírez, el trayecto que lo separaba del seleccionador nacional cuando lo dejaron ingresar a la gramilla del Estadio Nacional.
En la cancha el entrenador festejaba la clasificación al Mundial de Rusia 2018, todo un gran logro para el entorno de la familia Ramírez Hernández. Antes el técnico se había envuelto en un fuerte abrazo con sus padres, doña Ana María y don Óscar, con quienes lloró como cuando era un niño.
Detrás fueron llegando los hermanos para felicitarlo y pegarse otra llorada. Uno de ellos fue Bryan, quien sostiene que Óscar siempre los hace llorar de alegría por todos los éxitos que ha cosechado tanto en lo deportivo como en la vida privada.
“Este momento es bravo sentimentalmente porque uno conoce a Óscar y se da cuenta lo que trabaja. Es un excelente entrenador, es un mae dedicado, tiene una pasión por el fútbol increíble y de verdad que la familia está supercontenta, superalegre, y esto lo deja a uno sin palabras”, declaró a DIARIO EXTRA secándose las lágrimas y tragando grueso.
“Óscar representa muchos valores que nos han inculcado nuestros padres, lo han formado muy bien y el hombre es de piedra”, añadió.
No le extraña lo ganador que es “Machillo” porque sostiene que el fútbol es su gran pasión, a lo que se dedica desde niño, por eso fue catalogado como el mejor jugador de Belén en su niñez y adolescencia, en aquellos años de escuela y colegio. En las mejengas que se armaban en las plazas belemitas Óscar siempre se destacó, igual que lo hizo en la primera división con Alajuelense y Saprissa.
Esa estrella la mantuvo cuando dio el paso como entrenador, primero como asistente técnico de Hernán Medford en el Deportivo Saprissa y luego en solitario con el Santos, la Liga y la Selección Nacional.
“Óscar siempre nos hace llorar de alegría, en Alajuela como jugador fue campeón, en Saprissa, como técnico de Alajuela siempre fue campeón. Óscar es un mae exitoso, dedicado, esforzado y sabe, eso es lo primordial”, comentó.
Bryan remarca que para toda la familia Óscar Ramírez, tercer entrenador tico en clasificar a Costa Rica a un mundial mayor, es un orgullo por lo que representa como persona y sus éxitos.