
Agentes de la Sección de Robo de Vehículos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lograron la detención de 4 hombres y 2 mujeres al ser sospechosos del delito de legitimación de capitales.
La acción se concretó luego de meses de investigación de inteligencia, gracias a la cual se estableció que los arrestados eran miembros de un grupo criminal dedicado a la venta de repuestos usados, al parecer sustraídos de vehículos reportados como pérdida total o financiera por empresas aseguradoras.
Se conoció que dos de los detenidos son hermanos de apellidos Sandí Ruíz, de 36 y 32 años, así como la esposa de uno de ellos, apellidada Jiménez Cambronero, de 30.
También detuvieron a los hombres de apellidos Quesada Amaro, de 37 años, Orozco Ruiz, de 40, y su cónyuge Garbanzo Rojas, de 32.
Según las investigaciones, los hermanos serían los cabecillas de esta banda. Asimismo, participa en la agrupación un tercer hermano que logró fugarse.
ALLANAMIENTOS
Después de las pesquisas, se determinaron las zonas donde operaba el grupo delictivo. Esto llevó al OIJ a efectuar 11 allanamientos en Palmares, Naranjo y lugares aledaños.
Los sujetos fueron capturados en sus residencias y luego se procedió a la verificación de los locales donde se vendían los repuestos.
Durante el operativo se ubicó un amplio terreno usado para el almacenamiento de partes de vehículos e inclusive algunas unidades prácticamente estaban completas en una especie de deshuesadero.
Resulta probable que muchos de los automóviles encontrados sean producto del robo y hurto, pues se precisó que los seriales de las diferentes partes fueron limados, lo que hace dudosa su procedencia.
Autoridades del OIJ detallaron que “luego de investigaciones, vigilancias y seguimientos se logró establecer la existencia de un grupo criminal organizado y liderado por los hermanos, los cuales, por medio de la venta de repuestos usados, al parecer estaban legitimando capitales que obtenían en apariencia de la receptación de vehículos.
Además, estaban realizando compras millonarias de repuestos y salvamentos en la institución aseguradora”.
EXPEDIENTE VIEJO
De acuerdo con las averiguaciones que se originaron a partir de informes confidenciales, los hermanos Sandí Ruíz al parecer tienen expediente judicial por casos similares que datan de 2016.
Las autoridades detallaron que este grupo desarrollaba la actividad ilícita que consistía en “modificaciones a vehículos que habían sido reportados como pérdida financiera y total por aseguradoras privadas y luego, en apariencia, receptaban bienes muebles con orden de captura, decretos de embargo o incluso robados en otro país y al parecer traspasaban las series de identificación de un auto a otro”.
Los expertos del Departamento de Ciencias Forenses, propiamente de la Unidad de Números Troquelados de la Sección de Robo de Vehículos, recabaron las evidencias, entre las que se encuentra la alteración de las señas y marcas de los vehículos que luego vendían a precios por debajo del mercado legal.
Randall Zúñiga, director del OIJ, señaló que “los modos de operar que se tienen determinados son que estas personas recibían vehículos que tenían algún problema, que estuvieran chocados o que tuvieran algún problema de índole legal para cambiarlos y poner a circular vehículos diferentes.
También se receptaban vehículos que ya tenían algún tipo de situación, como pérdida total, para poder generar doble ganancia, obteniendo piezas para repuestos”.
En una de las viviendas se incautaron más de 10 autos, en su mayoría de alta gama, que por las características podrían ser parte de este sistema fraudulento, pues se debe tener presente que en promedio cada uno tiene un costo de ¢15 millones.
Los detenidos fueron puestos a la orden del Ministerio Público para que se determinen las responsabilidades legales.
Por su parte, los agentes judiciales permanecen en las zonas mencionadas para catalogar toda la evidencia del caso y dar con el paradero del tercer hermano Sandí Ruiz que se dio la fuga.