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El apellido Poll está inmortalizado en el deporte costarricense, tanto Sylvia como Claudia le aportaron prestigio al país y se convirtieron en ejemplos de superación para todos los ticos de que cuando se trabaja a conciencia se logran los resultados.
Antes de conseguir la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, Sylvia deslumbró a todo el país con ocho de sus nueve medallas (3 de oro, 3 de plata y 2 de bronce) en los Juegos Panamericanos de Indianápolis, donde también hubo un aporte importantísimo de Marcela Cuesta, Carolina Mauri y Montserrat Hidalgo en los relevos, mientras que en La Habana en 1991 ganó una medalla de oro.
Sylvia Poll radica en Ginebra, Suiza, y desde ahí atendió a DIARIO EXTRA para hablar sobre su experiencia en la competición que en estos momentos se realiza en Lima y donde 85 ticos compiten.
¿Qué le viene a la memoria cuando piensa en Juegos Panamericanos?
-Recuerdos muy bellos. Fue una experiencia extraordinaria, tuvimos vivencias muy lindas, se trabajó muchísimo para llegar a los Panamericanos. Recuerdo con muchísimo orgullo los resultados, no solo a nivel individual sino también en relevos las medallas, que ganamos con mis compañeras de equipo. Después de la Olimpiada fue el evento que mayor impacto tuvo en mi carrera deportiva.
Aproximadamente un 40% de las medallas que tiene Costa Rica en Panamericanos usted las ganó. ¿Qué representa eso para usted?
-Fue algo muy especial para mí, los Juegos Panamericanos marcaron mi vida. Llegar, competir y obtener los resultados que habíamos pensado por muchos años nos permitió saber que los Juegos Olímpicos, que serían un año después, iban a ser muy especiales.
¿Cuál fue la clave para conseguir esa cantidad de podios?
-Fue un proceso de muchísimos años de preparación, de entrenamiento y trabajo, pero sobre todo esa planificación que veníamos paso a paso. El año anterior, en 1986, yo había ganado 10 medallas de oro en los Centroamericanos y del Caribe en Santiago de los Caballeros (República Dominicana) después para llegar a Indianápolis. El estar en el ranking mundial me permitió soñar con muchas medallas y planificarlas; también el año anterior en el Campeonato Mundial, donde obtuve un sexto lugar. El éxito fue la planificación y el proceso de muchos años. Lamentablemente en ese tiempo tuve poco apoyo del gobierno en lo que ese momento fue el Comité Olímpico Nacional (CON) y tampoco recibí mucho apoyo de la empresa privada, así que esas medallas fueron el resultado de un trabajo de familia, de mi entrenador Francisco Rivas y del equipo de natación.
¿Qué mensaje envía a los atletas costarricenses que competirán en estos Juegos?
-Les envío a los atletas costarricenses los mejores deseos para que puedan lograr sus metas, que disfruten los Juegos Panamericanos porque son de las experiencias más bonitas, de las competencias más especiales. Que disfruten de cada experiencia de las competencias, de las vivencias en las villas, de estar compartiendo con otros atletas y sobre todo que ojalá puedan cumplir sus metas basados en el trabajo que hayan hecho en los últimos años y que den lo mejor por Costa Rica.