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El Poder Judicial que llega a sus 200 años dista considerablemente de aquella primera Corte que comenzó a impartir justicia con apenas tres magistrados el 1.º de octubre de 1826.
Durante dos siglos no solo cambió su estructura. También surgieron mecanismos para proteger los derechos de las personas, las mujeres comenzaron a ocupar puestos dentro de la judicatura y nació un tribunal especializado encargado de garantizar el cumplimiento de la Constitución Política.
El hábeas corpus, el recurso de amparo y la creación de la Sala Constitucional forman parte de los principales cambios experimentados durante ese proceso.
Uno de los primeros avances estuvo relacionado con la protección de la libertad de las personas.
Tomás Federico Arias, historiador y especialista en la materia, explicó que el hábeas corpus apareció en el ordenamiento costarricense desde el siglo XIX.
“El recurso de hábeas corpus había llegado a nuestro país desde 1859, pero lo cierto es que nunca se había aplicado de una manera efectiva”, señaló.
La situación comenzó a cambiar en las primeras décadas del siglo XX.
De acuerdo con Arias, en 1909 se estableció legislación que permitió darle mayor efectividad a esta garantía, destinada a proteger a las personas frente a privaciones ilegítimas de su libertad.
Décadas después llegaría otro momento fundamental con la Constitución Política de 1949.
La nueva Carta Magna reforzó el hábeas corpus e incorporó otra herramienta que posteriormente adquiriría enorme importancia en la defensa de los derechos fundamentales: el recurso de amparo.
“Se trae desde el derecho mexicano (…) la figura del amparo, que en Costa Rica asume la modalidad de un recurso para que cualquier persona que se sienta afectada en la conculcación de un derecho pueda entonces tener acceso efectivo a la justicia”, explicó Arias.
Los cambios también alcanzaron la integración del propio Poder Judicial.
Durante más de un siglo desde su instalación, los principales cargos de la judicatura estuvieron ocupados por hombres. En 1956 ocurrió un punto de inflexión.
María Eugenia Vargas Solera se convirtió en la primera mujer jueza en Costa Rica al asumir funciones en el Juzgado Tutelar de Menores.
“Doña María Eugenia (…) marca un punto de inflexión para todas las mujeres que luego van a entrar a trabajar a este poder de la República”, destacó Arias.
Vargas también abrió espacios fuera de los tribunales, pues se convirtió en la primera mujer en formar parte de la junta directiva del Colegio de Abogados.
La participación femenina continuó avanzando durante las décadas posteriores.
Otro momento histórico ocurrió cuando Dora María Guzmán Zanetti se convirtió en la primera mujer en ocupar una magistratura de la Corte Suprema de Justicia. Décadas después se rompería otra barrera.
En 2013, Zarela Villanueva Bonilla asumió la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
“La abogada Zarela Villanueva Bonilla se convierte en la primera mujer en ejercer la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia”, recordó Arias.
Uno de los cambios más significativos de la historia judicial reciente ocurrió a finales de la década de 1980.
Hasta entonces existían mecanismos de protección constitucional, pero el país no contaba con el modelo especializado que funciona actualmente.
Marvin Carvajal, abogado constitucionalista, explicó que el cambio se concretó en 1989 con la creación de la Sala Constitucional, conocida popularmente como Sala Cuarta.
“Al darle el control de constitucionalidad a un órgano independiente y del rango, con la investidura que tiene la Sala Constitucional, además un órgano especializado, se logró una efectividad mucho mayor en la administración de justicia en materia constitucional”, explicó.
La nueva Sala pasó a concentrar herramientas fundamentales como el hábeas corpus y el recurso de amparo, además de asumir competencias relacionadas con acciones y consultas de constitucionalidad.
“Al crear una sala especializada y además con un rango como el que tiene la Sala, que es una sala de la Corte Suprema de Justicia, y unas competencias muy fuertes que le fueron dadas en la Ley de la Jurisdicción Constitucional, esto impactó de inmediato”, manifestó.
Luis Felipe Rodríguez, abogado constitucionalista y docente universitario, considera que la importancia de la Sala Constitucional se entiende al analizar qué es precisamente lo que debe proteger.
La Constitución Política contiene algunos de los principales derechos de los ciudadanos frente al Estado.
“La Constitución es, o contiene, la lista de nuestros derechos fundamentales, es decir, de los principales derechos que como costarricenses tenemos frente al Estado”, explicó.
La institución inicia ahora su tercer siglo con mecanismos que sus fundadores difícilmente habrían imaginado, pero también frente a nuevos cuestionamientos y desafíos.


