“Los cuerpos de nadie” permanecen sin reclamar en la Morgue Judicial

Según datos oficiales

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Mientras cientos de familias buscan a un ser querido desaparecido o esperan despedirse de un familiar, 54 cuerpos de personas adultas permanecen sin ser reclamados en la Morgue Judicial, donde el tiempo transcurre sin que nadie acuda por ellos.

Los datos de la Sección de Patología Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), con corte a julio, revelan además que existen tres cuerpos correspondientes a niños, fetos o recién nacidos, así como nueve casos de piezas anatómicas que también permanecen bajo custodia de la institución.

De acuerdo con las autoridades, un cuerpo que no es retirado por familiares o personas autorizadas puede permanecer entre seis y nueve meses, en promedio, dentro de la Morgue Judicial. Una vez agotadas todas las diligencias para ubicar a sus allegados y confirmar que nadie lo reclamará, el Poder Judicial procede con su inhumación o cremación.

Precisamente el pasado 28 de julio, la institución realizó la inhumación de 18 cuerpos de adultos, 18 fetos y 17 piezas anatómicas, como parte del procedimiento que se aplica cuando transcurre el tiempo de espera sin que aparezcan familiares.

Actualmente, el cuerpo que lleva más tiempo sin ser reclamado corresponde a una persona que ingresó a la Morgue Judicial en febrero de 2025, procedente de la provincia de Limón. El segundo caso más antiguo data de setiembre de ese mismo año.

Muertes violentas predominan

Según la información suministrada por Patología Forense, la mayoría de los cuerpos que permanecen sin reclamar corresponde a personas fallecidas en hechos violentos.

Las principales causas de muerte son traumas ocasionados por accidentes de tránsito, heridas provocadas por armas de fuego, armas blancas y distintos tipos de asfixia.

Otro porcentaje corresponde a fallecimientos por causas naturales, principalmente bronconeumonías y enfermedades crónicas.

¿Qué sucede cuando 

nadie los reclama?

El abogado penalista Julio Córdoba explicó que, cuando una persona fallece en Costa Rica, el hecho se inscribe de forma inmediata en el Registro Civil mediante los reportes emitidos por hospitales, médicos o la Medicatura Forense.

Indicó que este procedimiento permite evitar fraudes relacionados con la identidad de personas fallecidas, como movimientos bancarios, compraventas de bienes u otros actos jurídicos.

En los casos en que el fallecido no ha sido identificado, Ciencias Forenses mantiene un registro y realiza las diligencias necesarias para establecer su identidad mediante pruebas de ADN, tatuajes, características físicas u otros elementos de identificación.

Cuando, pese a todas las gestiones, ninguna persona reclama el cuerpo, las autoridades realizan publicaciones para intentar localizar familiares o interesados.

“En un plazo prudencial se espera la respuesta de alguna persona interesada y, si no la hay, corresponde darle cristiana sepultura. Posteriormente, con la información que queda archivada, siempre existirá la posibilidad de identificarlo en el futuro, aunque hay casos en que eso nunca ocurre”, explicó Córdoba.

Repatriación 

de extranjeros

El OIJ aclaró que la Sección de Patología Forense no realiza los trámites de repatriación de personas extranjeras fallecidas en Costa Rica.

Ese proceso corresponde a los familiares, quienes deben contratar una empresa funeraria encargada de gestionar los permisos ante el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Salud.

Capacidad 

bajo presión

Para el abogado, la permanencia de cuerpos sin reclamar también representa un desafío para la capacidad instalada de la Morgue Judicial.

“No existe una norma expresa sobre la cantidad de cuerpos que puede mantener Ciencias Forenses. 

Es un tema que incluso ha generado alertas por el riesgo de saturación, por lo que eventualmente podría requerirse ampliar la capacidad para atender estos casos”, concluyó.

Agréganos en Google News