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El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre, defendió la labor de los jueces, en medio de las críticas por la duración de los procesos y la liberación de personas detenidas.
En conversación con Diario Extra, Aguirre afirmó que lo que se necesita en el país es cambiar el sistema, y recordó que existen varios proyectos de ley en la Asamblea Legislativa orientados en esa dirección. También consideró importante garantizar la continuidad en la gestión de los magistrados por más de un período, con el fin de evitar la llegada de personas con intereses políticos o designaciones temporales, lo cual podría representar un riesgo.
El problema está en que llegan donde los jueces y los sueltan. ¿Es así?
-Ese es un discurso que pretende hacer ver que el origen de la delincuencia está en las decisiones de los jueces. Pero debemos tener presente que vivimos en un Estado de Derecho. Hay un mensaje equivocado sobre la idea de que todas las personas detenidas deben quedar recluidas. La prisión preventiva no es la regla, sino la excepción.
El hecho de que una persona sea detenida y presentada ante un juez no implica que sea delincuente. Tampoco estoy de acuerdo en que todo se resuelva construyendo más cárceles.
Pero la gente ve que una persona ha sido pasada cinco veces y aun así no está detenida. ¿Por qué?
-El juez tiene que analizar cada caso. Hay delitos que no permiten la detención, como la tenencia de armas. Nosotros hemos presentado proyectos para modificar la ley, pero mientras tanto, los jueces deben aplicar la normativa vigente.
¿Qué piensa de que se culpe a los jueces?
-El juez es quien recibe la crítica, tanto del político como de la ciudadanía, porque fue quien lo dejó en libertad. Sin embargo, lo hemos dicho muchas veces: lo que tenemos que hacer es cambiar el sistema.
Hemos estado completamente abiertos a eso. Desde que iniciamos esta presidencia, hablamos de la necesidad de reformas legales. En total, se llevaron 21 proyectos a la Asamblea Legislativa, todos vinculados con el Poder Judicial.
Cuando uno ve casos como el de la Trocha, que tiene 13 años abierto, ¿cómo pensar en justicia pronta y cumplida?
-La Sala Tercera ha planteado algunas reformas que consideran útiles, pero lo cierto es que se requiere una reforma integral al sistema de proceso penal. Y eso no se puede hacer de la noche a la mañana.No estoy en el área penal, pero leo en los periódicos que hay un grupo importante de abogados que participa en todos estos casos. Uno de los cambios que se proponen es que, si un abogado no puede asistir a una audiencia, tenga un plazo máximo de cinco días para nombrar a otro.
¿Continúan afectados por fuga de profesionales?
-Eso lo estamos sufriendo constantemente. La semana anterior recibimos la renuncia de un juez contencioso de experiencia, en este caso porque ya tiene muchos años.
En este tema nosotros en el Poder Judicial, venimos haciendo una especie de contrapeso en relación con el tema de la formación profesional en las universidades.
¿Por qué se siguen yendo?
-Es cuestión normalmente de estímulos, porque yo siempre lo veo como un tema económico, uno normalmente va donde mejor le calienta el sol.
¿La inseguridad preocupa al interior de la Corte?
-Sí, todos sentimos esa inquietud. El temor no desaparecerá de inmediato. Hemos trabajado en medidas preventivas, como la implementación de protocolos, charlas de autoprotección y mejoras en infraestructura. La criminalidad es alarmante, y claramente estamos preocupados. Por ahora, no tenemos reportes de amenazas contra jueces.
¿Es conveniente que los magistrados permanezcan tanto tiempo en el cargo?
-Lo ideal es que la elección de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia se realice con la menor carga política posible. Una vez conformado el órgano, este debe funcionar con independencia.
¿Cuál es la justificación para esa duración?
-El tiempo prolongado en el cargo no implica necesariamente estancamiento. Por el contrario, brinda estabilidad. La Corte impulsa estrategias de largo plazo, como las relacionadas con infraestructura. Si los magistrados se mantienen en el cargo, esas iniciativas pueden avanzar de forma continua.
¿Qué planea hacer una vez finalice su presidencia?
-Es probable que, al concluir el período presidencial, continúe un tiempo más. Mi nombramiento como magistrado vence en 2029, pero esa decisión se evaluará en su debido momento.

