“Lo que se está haciendo con nosotros es un crimen judicial”

      DIARIO EXTRA tuvo acceso al colombiano Luis David Cortés, pastor al que acusan de narcotráfico y lavar dinero a través del diezmo de la iglesia.Hoy será la audiencia de apelación de medidas cautelares y El Periódico del Pueblo lo entrevistó para conocer las acusaciones en su contra. ¿Cómo está?-No tan bien, pero acá […]

 

 

 

DIARIO EXTRA tuvo acceso al colombiano Luis David Cortés, pastor al que acusan de narcotráfico y lavar dinero a través del diezmo de la iglesia.
Hoy será la audiencia de apelación de medidas cautelares y El Periódico del Pueblo lo entrevistó para conocer las acusaciones en su contra.
 
¿Cómo está?
-No tan bien, pero acá estamos.
¿A qué se dedica?
-Soy una persona trabajadora. Como misceláneo me desempeñaba en la empresa Corporación de Iberia con mi esposa. También he tenido el privilegio de servirle a Dios en cierto modo y en la actualidad gracias al Señor he sabido manejar mis finanzas. Yo viví mucho tiempo en mi país, Colombia, y he sido muy ahorrativo. He sabido también qué es estar en la pobreza y he sabido también qué es estar en un término en el marco de lo adecuado, estable. Para mí no es nada nuevo todo este circo que hizo Álvaro Sánchez porque si le tira al presidente de la República que tenemos, pues ¿qué más se puede esperar de él? El fin mío en esta entrevista no es venir a poner en mal a nadie, es venir a decir lo que es la pura y santa verdad porque la moneda tiene dos caras para hallar el verdadero significado del equilibrio del pecado original. Antes de iniciar con mi testimonio quiero que sepan mi nombre. Mi nombre es Luis David Cortés Blanco. Nací en el 82, soy oriundo de Colombia, actualmente vivo en Golfito y posteriormente a raíz de esta investigación que no comenzó en el 2021, sino en el 2017, porque ese es el origen de todo esto. Mi esposa se llama Rosa Cristina Beita Chacón. Esta es una persecución desde hace mucho tiempo. Era el tercer allanamiento que se le hacía a la propiedad de nosotros, a raíz de un sujeto que se llama César Rivera Blandón, conocido con el alias de “Panchán”. Él es un hijo adoptivo de mi esposa de su primer matrimonio. Él está preso en una cárcel federal en Estados Unidos, donde para él es difícil tener comunicación directa con mi esposa, entonces él hacía notas, cartas. De hecho, está en poder de la Fiscalía una carta de esas, donde él le dice a mi esposa que por el hecho de estar allá detenido necesita que ella se haga cargo de la finca, de la milpa, que es donde extraen aceite y todo eso, y de las cuentas que debe el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica, y que se haga cargo de los niños de él. En el marco de la pesquería nosotros estamos pagando una deuda muy alta en Coopealianza y lo que se produce dentro de la pescadería uno hace los pagos. Hay muchas cosas que ustedes no saben y doy gracias a Dios por esta oportunidad de estar aquí, de que ustedes conozcan la verdad original, no lo que Álvaro Sánchez dice porque lo que se está haciendo con nosotros es un crimen judicial.
¿Qué piensa del proceso?
-El proceso no tiene túnel de investigación original. Yo creo que si usted se prepara como profesional para desenvolverse en cualquier rama élite, para decir “es que yo soy el periodista Fulano de tal” tiene que tener ética. Yo tengo que ser una persona precisa con lo que digo, no con lo que otro me cuenta, porque siempre habrá una verdad que se puede sostener desde un principio hasta el final. Una mentira tú no la puedes sostener tanto tiempo, una mentira tú la sostienes dos o tres veces. Decir una mentira es como abrir un hueco aquí y saber que más adelante se te va a abrir otro y no te va a alcanzar. Cuando la mentira tiene que sostenerse y ya no te alcanza para seguir encubriendo llega el momento en que por sí solas se desvanecen y es lo que pienso de este caso.
¿Cree usted que esto que se comete en su contra es ilegal?
-Primeramente, todo lo que se ha hecho es ilegal. Se hicieron allanamientos sin la orden de un juez. Se hizo una atrocidad, un crimen judicial. Digamos crimen judicial porque a ti no te pueden intervenir tus teléfonos sin la orden de un juez. Intervinieron los teléfonos donde Juan Carlos Peralta Montoya, abogado defensor de mi esposa. Le intervinieron a él su teléfono sin la orden de un juez y eso no se puede porque hay un colegio de abogados que lo ampara, un artículo donde no se permite intervenir el teléfono de un profesional como abogado porque hay cosas que él y su defendido necesitan mantener en una línea confidencial y esto se hizo. Ahora bien, ¿quieres conocer la verdad de todo esto?
Esto te va a dar un plus muy amplio porque vas a conocer la original verdad. El 2017, exactamente el 14 de febrero del 2017, ahí comienza esta novela, ahí comienza esta película. A César Rivera Blandón lo llevan a Colombia, se entrevista con unas personas que yo desconozco. ¿Por qué yo con él nunca tuve amistad? Nunca tuve nada de eso porque yo antes no vivía en Golfito, vivía en Pérez Zeledón, y dentro de todo esto a él lo detienen en Colombia, lo extraditan a los Estados Unidos y cuando a él se lo llevan para los Estados Unidos al estar allá comienza a hacer las cartas que le mencioné anteriormente. Le dice a mi esposa que le ayude en cuanto al cuidado de sus dos hijos que ha ido criando porque él y la esposa no andaban muy bien en la rama sentimental. Entonces vienen los primeros allanamientos, allanan la casa de él en Kilómetro 16, lugar conocido como Las Trenzas, y después de allanar esa casa allanan la propiedad de nosotros, la casa en Kilómetro 2 de Golfito, contiguo a la Pescadería del Buitre, y el centro de recibo de nosotros, que está frente a nuestra casa. De ese centro de recibo quiero hablarles también. Dentro de ese lugar encuentran la parte que les mencioné anteriormente y ahí se comenzó una línea de investigación desde ese 2017. La misma fiscal que en este caso nos está acusando llamó en su momento a mi esposa y se hizo pasar por otra persona con el único fin de intervenir el teléfono de mi esposa sin la orden de un juez. Esto tenemos cómo demostrarlo porque tenemos las pruebas competentes. Entonces se interviene a mi esposa, al intervenir a mi esposa intervienen mi teléfono, también de forma ilegal. En el 2021 comienza la investigación otra vez y antes de llegar al 2021 vuelven a allanarnos en el 2020, entonces 2017 y 2020 a allanarnos a nosotros, dando negativa nuevamente la sospecha de que mi esposa le sostiene el poder económico al muchacho que está en los Estados Unidos.
¿Cuál es el fundamento que sostiene el caso para que se hagan las intervenciones? ¿Qué dijo el juez y por qué le permitió a la Fiscalía hacerlas?
-Cuando viene el tercer allanamiento, que es este, es cuando nos detuvieron a nosotros. En el 2020, cuando hacen ese allanamiento, no encuentran nada, entonces vuelven a quitarnos las esposas, vuelven a dejarnos libres y sigue corriendo la investigación que ellos tenían a la secreta. Sabíamos que los teléfonos estaban intervenidos porque es normal saberlo cuando eso está, entonces en el 2020 sacamos un carro financiado en Autos Natanz, en Heredia. Cuando sacamos ese auto pensábamos que era 4×4 porque en la zona de Golfito se necesita tener un auto de esa capacidad 4×4, porque un carro sencillo no sirve para la zona, en calles de piedra es muy difícil. Entonces en el 2020 mi esposa pagó el marchamo de ese auto, es el ZZZ-050, pero en el mes de febrero del 2020 entregamos el auto, lo fuimos a cambiar por un 4×4. Fui, hice el cambio, pero el detalle es que por haber pagado el marchamo sigue corriendo el marchamo pago el resto del año hasta que cambia el próximo año. Entrego el auto en la financiera y a los cinco días me dieron el otro auto, que es el que posteriormente yo tengo. Cuando eso sucede unos sujetos colombianos después de tres meses fueron y se hicieron del auto en la financiera. Yo no sé quiénes son, nunca los he visto, no los conozco. En este proceso me di cuenta que esas personas ya están para salir en libertad en este año porque esa gente se sometió a un proceso abreviado. A esa gente dicen que la investigación que ellos tienen en Plaza Lincoln, por eso el caso que tienen se llama Lincoln. A esa gente la detuvieron y le hallaron dos paquetes con supuesta cocaína. Entonces la Fiscalía y el show porque el marchamo de ese carro ya está pago. Él es colombiano, el esposo de ella es colombiano, aquí tiene que haber una forma de cómo ligar a esa gente con ellos. Y ¿quiénes son? Nunca los he visto. Entonces tomaron esa falacia como una prueba para acomodársela en el expediente a mi esposa y ahí comienza otra vez la línea de mentiras. Cuando eso sucede ni cuenta nos damos porque no somos narcotraficantes, no nos dedicamos a eso, somos personas inocentes y nos tienen aquí, a como dicen en Costa Rica, a puro color. Somos empresarios, compramos dorado, congrio, vela. A nivel nacional somos personas muy reconocidas. Tenemos aquí en Alajuela a William Sancho, no sé si lo conoces, es uno de los exportadores a Canadá y Estados Unidos del mejor producto de calidad de Costa Rica. Martec, que se mantiene mucho en Puntarenas, ellos son la competencia, pero somos personas que entendemos que el consumo nacional también da buen resultado. Te quiero hablar un poco de esto por la siguiente razón: el centro de recibo de nosotros es muy grande y tiene muelles flotantes que cuando la marea sube, suben con ella, y si la marea baja, bajan con ella. Tiene las comodidades y los permisos legales de Senasa, son 43 años de función sin ningún problema. En aquel entonces Johnny Pinnock era el director de la PCD allá, nos pedía la posibilidad de que como las lanchas venían a descargar el producto y somos quienes les comprábamos el pescado, que si podían hacer una inspección a las embarcaciones cuando vinieran con una alerta roja, ya sea por Guardacostas de los Estados Unidos o por Guardacostas de Costa Rica. En ese entonces no tuvimos nunca ningún problema en decirle a él de su respectiva inspección, lo que nos interesa es el pescado que ellos traen porque Incopesca, PCD y Guardacostas trabajan para un mismo gobierno, pero tienen funciones diferentes. Si el inspector de Senasa dice “este pescado no es apto para el consumo humano” va para desecho, entonces cuando una embarcación viene con droga hay que buscar por todas las vías los permisos pertinentes, aunque venga con alerta roja, para sacar ese producto y colocarlo de una manera inocua, para que no vaya a contaminar porque el lente supervisor es Senasa. Cuando Senasa hace su parte y saca todo el hielo viene Guardacostas a buscar en qué parte está la droga. Muchas veces llegaron embarcaciones con código rojo, pero esas embarcaciones no son mías, no son de mi esposa, son de personas que se dedican a la pesca y a nosotros lo que nos interesa es el pescado, la compra, nada más.
Lea mañana cómo se dijo que el pastor lavaba dinero con el diezmo de la iglesia sin estar dentro de la acusación de la Fiscalía.