
El luchador español de kickboxing José María Quevedo, fue el protagonista de una de las escenas más extrañas de los últimos años en deportes de contacto, durante un combate celebrado la semana pasada en Francia.
Tras recibir un derechazo en el rostro por parte del francés Hakin Ketaieb, el español se fue al piso noqueado, pero para sorpresa de todos cuando se levantó, empezó a celebrar y caminar fuera del ring como si él fuera el ganador.
Uno de los miembros de la organización tuvo que detenerlo y llevarlo de nuevo al ring, donde el réferi al ver la condición de Quevedo, decidió terminar el combate y el francés se llevó la victoria.