Lo matan un día antes de cumplir 24 años

Dos balazos acabaron con la vida de Max Enrique Portuguez Navarrete, de 23 años, la madrugada de este martes en la comunidad de Parada Cinco en Fray Casiano, Puntarenas, específicamente 100 metros al norte de la escuela. Precisamente hoy miércoles el joven cumplía 24 años, los cuales tenía planeado junto a su madre y hermanos, […]

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Dos balazos acabaron con la vida de Max Enrique Portuguez Navarrete, de 23 años, la madrugada de este martes en la comunidad de Parada Cinco en Fray Casiano, Puntarenas, específicamente 100 metros al norte de la escuela.

Precisamente hoy miércoles el joven cumplía 24 años, los cuales tenía planeado junto a su madre y hermanos, con quienes vivía en esa comunidad mencionada.

De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el hecho ocurrió minutos después de las 2 a.m., a pocos metros de la casa del veinteañero, de donde salió en una bicicleta.

Mientras se dirigía a un destino desconocido para las autoridades, una persona lo interceptó para propinarle los plomazos y luego darse a la fuga.

DIARIO EXTRA supo que a esa hora Portuguez Navarrete recibió una llamada en su celular, en la que aparentemente le habrían pedido que saliera de la vivienda.

En el OIJ informaron que los vecinos alertaron sobre el homicidio, pues escucharon al menos dos disparos y cuando se asomaron presenciaron la sangrienta escena.

El joven quedó tirado sobre la vía pública con un balazo en la cabeza y otro en el tórax, mientras que al lado estaba la bicicleta.

En ese momento los lugareños alertaron al servicio de emergencias, que despachó una unidad de la Cruz Roja y a los oficiales de la Fuerza Pública.

Marcos Alfaro, de la Central de Telecomunicaciones de la benemérita, manifestó que cuando los paramédicos llegaron a la escena ya no había nada que hacer por el joven, pues no tenía signos vitales.

Portuguez Navarrete contaba con pasadas por robo e infracción a la Ley de Armas, explicaron en el OIJ.

La escena la custodiaron los policías hasta que llegaron los agentes judiciales, quienes se encargaron del levantamiento del cuerpo, que enviaron a la morgue judicial, donde le realizarán la autopsia.

El Diario del Pueblo conversó con un allegado de la familia, quien prefirió no ser identificado y según comentó, la víctima laboró como peón de construcción en Caldera, Puntarenas.

Hasta ahora no tienen claro qué pudo motivar el homicidio del veinteañero, a quien describen como una persona normal y tranquila.

“Era un muchacho que vivía con la mamá ahí mismo en Fray Casiano. Él recibió una llamada, salió y pasó lo que pasó. Salió en bicicleta porque lo llamaron por teléfono”, manifestó.

La policía judicial se encargará de esclarecer este homicidio y dar con el autor del crimen.