
Minor Cordero Salas, de 37 años, murió acribillado por varios sujetos que llegaron hasta su casa en la comunidad de Lilian Sánchez de Guararí, Heredia.
El hombre se encontraba sentado en una silla frente a su casa, pues estaba limpiando tres motocicletas, al momento en que le dispararon chaineaba la de su hijo.
Según versiones que las autoridades aún no corroboran, presuntamente varios sujetos rondaban la vivienda del occiso y cerca de las 2 p.m. de este jueves dos se bajaron del carro que quedó a los 50 metros, llegaron hasta Cordero y le descargaron los magazines, lo dejaron inerte en la acera y huyeron.
Una sobrina de Cordero dijo que su tío era mecánico, no lo visitaba mucho, pero fue a su mamá a quien llamaron dándole la terrible noticia, por eso llegaron a corroborar la noticia y vieron la sábana blanca sobre el cadáver de su familiar.
INQUILINO LE HABLÓ ANTES DE MORIR
Carlos Aguilar llegó al lugar porque tenía que salir a pintar una casa y luego irse para el trabajo en Amazon de Calle Blancos, donde labora como electricista.
Comentó que Cordero era dueño de unos apartamentos justo donde lo mataron y él le alquilaba uno, de hecho antes de salir le dijo que se quedara para hablar, pero este le dijo que iba rápido y luego conversarían.
“Yo le alquilo un apartamento desde hace dos meses, él era muy tranquilo, estaba afuera limpiando las motos de los hijos, me dijo: ‘Vení, quédate’, pero yo le dije que iba rápido. Ahora vengo, veo esto y no lo puedo creer”, declaró.
ANTECEDENTES
En el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informaron que Cordero tenía un amplio expediente delictivo.
Había cometido delitos de robo, robo agravado, portación ilegal de arma y homicidio.
La Fuerza Pública se presentó al lugar, sin embargo y pese al gran despliegue no logró detener a ningún sospechoso, a pesar de realizar varios retenes en carretera.
En un principio se dijo que la víctima era policía, pero luego esa versión se descartó. El caso se encuentra bajo investigación judicial para determinar el móvil del crimen.