
Un hombre de 51 años, identificado, preliminarmente, con los apellidos Salazar Brenes fue encontrado sin vida en su casa de habitación en Corredores de Puntarenas, específicamente, en el distrito de Laurel, de la iglesia cuadrangular evangélica, 700 al oeste. En apariencia, una amistad del hombre se dirigía a visitarlo, tocó la puerta en reiteradas ocasiones, pero nadie abrió.
De inmediato, el amigo procedió a llamarlo a su dispositivo celular, pero no obtuvo respuesta alguna, aunque pudo escuchar como el teléfono móvil sonaba dentro de la vivienda, por lo que, preocupado, forzó la puerta y procedió a ingresar.
Al lograr entrar llamó en varias ocasiones al hombre, pero al no contestarle, decidió buscarlo por toda la casa, y fue en una de las habitaciones que encontró al hombre tirado sobre el piso con varios golpes y heridas de arma blanca, además de una gran cantidad de sangre derramada.
Por lo que el amigo de la víctima, inmediatamente, tomó el teléfono y llamó al 911 para pedir ayuda. Al lugar se hizo presente la Cruz Roja que valoró al hombre y determinó que no tenia signos vitales por lo que fue declarado fallecido en el lugar.
Inmediatamente los paramédicos dieron alerta a la Fuerza Pública que resguardó el cuerpo del hombre hasta la llegada de los agentes de Inspecciones Oculares del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Los agentes realizaron la recolección de indicios que puedan esclarecer quien habría causado la muerte del hombre, además entrevistaron a la persona que lo encontró y a los vecinos que pudieran brindar detalles sobre lo ocurrido. También levantaron el cuerpo, el cual fue trasladado hasta la Morgue Judicial para su respectiva autopsia.
Un caso parecido ocurrió, días antes, en Escazú, donde un hombre fue encontrado sin vida con 6 puñaladas dentro de un baño; se sospecha que se trataría del robo de un automóvil.