Lo acribilla 2 veces y no logra rematarlo

A un hombre identificado como Donovan Calderón Sáenz lo sentenciaron a 30 años de prisión por un delito de tentativa de homicidio calificado, luego de que baleara en al menos ocho ocasiones a David Samuel Rojas, quien logró sobrevivir al plomo. Los hechos ocurrieron a las 10 a.m. del 11 de octubre de 2015 en […]

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A un hombre identificado como Donovan Calderón Sáenz lo sentenciaron a 30 años de prisión por un delito de tentativa de homicidio calificado, luego de que baleara en al menos ocho ocasiones a David Samuel Rojas, quien logró sobrevivir al plomo.

Los hechos ocurrieron a las 10 a.m. del 11 de octubre de 2015 en Cieneguita de Limón, cuando Calderón llegó hasta el lugar en el que se encontraba la víctima, a quien le descargó dos magazines, lo cual le ocasionó la pérdida de la movilidad y sensibilidad en el 79% de su cuerpo.

El fiscal de juicio Idelfonso Saborío comprobó que el imputado disparó contra Samuel en su espalda, incluso, quedó demostrado que Calderón, cuando se quedó sin municiones, fue a su casa por más para luego continuar impactándolo con proyectiles, mientras el herido se revolcaba por el dolor en medio de un charco de sangre.

Según las autoridades, en agosto del mismo año, la víctima defendió a un amigo de una golpiza que le estaba propinando Calderón, de 21 años y sin antecedentes penales. A raíz de eso quedó enemistado, por lo que apenas se lo topó en la calle accionó, sin contemplaciones, un arma calibre .38. 

En la narración de hechos de la Fiscalía se menciona que ambos hombres se toparon mientras caminaban y el pistolero le dijo a su víctima: “¿se recuerda?”. De inmediato, con el fin de darle muerte, accionó el arma en múltiples ocasiones; pese a estar herido, Samuel logró correr algunos metros y refugiarse detrás de un vehículo.

Pero Calderón lo siguió y, aprovechándose de que estaba tirado, se devolvió a su casa por otro magazine y entonces siguió recetándole bala, para asegurarse de acabar con la vida del herido, quien suplicaba que no le disparara más, una vez que se quedó nuevamente sin municiones se marchó del sitio y al joven lo socorrieron allegados y vecinos. 

Samuel, de 26 años, pasó alrededor de 5 meses en el hospital Tony Facio, adonde le realizaron varias cirugías. Pese a los esfuerzos de los médicos las balas tocaron órganos importantes y actualmente los daños recibidos le impiden caminar. 

Sin embargo, logra salir airoso con ayuda de sus familiares, quienes siempre lo apoyan y salen satisfechos con la condena del pistolero loco, aun cuando aseguran que el daño está hecho.