Llamada revela precio y cómo movía droga red de “Pecho de Rata” en cárcel

Tras intervenciones telefónicas

Una llamada intervenida por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reveló los precios y la forma en que integrantes de una estructura vinculada a Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”, presuntamente coordinaban el abastecimiento y venta de drogas dentro de un centro penitenciario.

La conversación ocurrió el 4 de octubre de 2025 entre un hombre de apellidos Botti Villa y Rodríguez Rodríguez, quien se encontraba privado de libertad.

Edwin López Vega y Alejandro Arias Monge.

Según el informe final del caso Riverside, Rodríguez consultó cuánto costaría conseguir “cuatro zetas de camisa verde” y “una de camisa blanca”, expresiones que, de acuerdo con la interpretación policial, correspondían a lenguaje cifrado para referirse a marihuana y cocaína.

Botti respondió que las “verdes” que estaba vendiendo costaban entre ₡20 mil y ₡25 mil cada una, mientras que la “camisa blanca” tenía un precio de ₡90 mil debido a que había poca disponibilidad.

Los investigadores señalan que las cantidades mencionadas correspondían a “zetas”, término utilizado para referirse a aproximadamente 28 gramos de droga.

Sin embargo, el valor de las sustancias aumentaba considerablemente una vez dentro del centro penal.

Durante la conversación se indicó que una unidad de “verde” podía alcanzar los ₡400 mil dentro de prisión. También se mencionaron otras cantidades que se comercializarían en ₡100 mil y ₡20 mil, respectivamente.

Para el OIJ, la diferencia de precios evidencia que Rodríguez pretendía establecer una cadena de reventa dentro del centro penitenciario para obtener una nueva fuente de ingresos mediante la comercialización de drogas.

Drogas “Hasta la puerta”

La llamada también permitió a los investigadores conocer parte de la supuesta logística que utilizarían para abastecer el negocio.

Botti manifestó que iba a “hacerle toda la fuerza” posible para llevar el producto “hasta la puerta” del centro penal y que, a partir de ese punto, Rodríguez tendría que coordinar quién recibiría los “regalos”.

Según la interpretación policial, esto evidencia una división de funciones: personas en el exterior se encargarían de conseguir y trasladar la droga, mientras desde prisión se coordinaría su recepción y posterior distribución.

Documentan a Edwin con sus hijos en campo de entrenamiento.
Documentan a Edwin con sus hijos en campo de entrenamiento.

Durante la conversación, Rodríguez también mencionó que su madre le conseguiría dinero para intentar comprar al menos “cuatro verdes” y “una blanca”.

Otro elemento que llamó la atención de los investigadores fue la consulta sobre una prensa hidráulica, así como las referencias a que ya contaban con una mujer y con “un mae ahí adentro” que posteriormente saldría.

El OIJ considera que estos elementos podrían apuntar a la existencia de colaboradores tanto fuera como dentro del centro penitenciario para facilitar la operación. El informe incluso plantea como hipótesis una posible participación de funcionarios, aunque el extracto analizado no identifica a una persona específica.

Las comunicaciones forman parte de una serie de diligencias mediante las cuales el OIJ vincula a Rodríguez y Botti con la estructura criminal encabezada por “Pecho de Rata”.

Meses antes, el 17 de junio de 2025, Rodríguez había llamado directamente a López Vega desde prisión para preguntarle si “le da la fuerza aquí para sacar algo igual”.