
El 2026 será un año determinante para la Selección Mayor Femenina de Costa Rica, que buscará dar pasos firmes hacia la clasificación a la Copa del Mundo Brasil 2027 y, además, asegurar un boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La Tricolor está bajo el mando de la brasileña Lindsay Camila, quien asumió la dirección técnica en noviembre pasado y afronta su primer proceso al frente de una selección mayor. Su debut se dio ese mismo mes con una victoria 2-1 ante Granada, en el inicio del camino clasificatorio al Concacaf W.
Costa Rica integra el grupo C junto a Guatemala, Islas Caimán, Bermudas y Granada. Actualmente, la Sele se ubica en la tercera posición, igualada en puntos con Guatemala y Bermudas, pero por debajo de ellas debido a la diferencia de gol.
Camila advirtió sobre el crecimiento de las selecciones caribeñas y destacó el nivel de las rivales. “En Granada había muchas jugadoras de la segunda división de Inglaterra y de universidades de Estados Unidos. No será sencillo, pero tenemos un equipo muy bueno. Las ticas legionarias están siendo titulares en sus clubes”, señaló. La entrenadora también dejó claro su compromiso con el proyecto y la ilusión de clasificar a un Mundial con Costa Rica. “Desde que llegué, dije que ahora soy de Costa Rica. Clasificar a una Copa del Mundo aquí sería más grande que cualquier otro logro. No es solo llegar, sino competir y proponer”, afirmó.
En lo futbolístico, Camila busca un cambio de estilo, con una Sele más ofensiva. “He visto mucho juego hacia atrás. Hay buen pase, pero falta proponer más y atacar el campo del rival”, explicó.
Además, reconoció que el fútbol femenino nacional aún no es completamente profesional. “Las jugadoras tienen talento, pero muchas trabajan y entrenan muy temprano. Así es difícil descansar y rendir al máximo”, comentó.
El próximo reto de la Selección Mayor Femenina será el 3 de marzo, cuando visite a Bermudas. En abril continuará la fase de grupos ante Guatemala e Islas Caimán.