MEP espera iniciar construcción a finales de diciembre. Inversión será de más de ¢1.000 millones
Un total de 17 generaciones del Liceo de Tobosi siguen a la espera de que se cumpla el sueño de una comunidad: tener un colegio con la infraestructura adecuada y propia.
Desde la inauguración del centro educativo han pasado cinco gobiernos que por múltiples motivos no han podido concretar la construcción del Liceo.
Liceo de Tobosi, infraestructura educativa en mal estado, escuelas, colegios.
Foto: Catalina Mairena
Durante todo este tiempo, los estudiantes reciben lecciones en instalaciones improvisadas dentro del salón parroquial de la iglesia Santo Cristo de Esquipulas.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) paga ¢4.300.000 mensuales por estas instalaciones que la Defensoría de los Habitantes calificó como “provisionales e inadecuadas”.
No hay una infraestructura propia, las instalaciones son de la parroquia.
En entrevista con Diario Extra, Carlos Ceciliano Vargas, director de la institución, explicó que actualmente se atiende a 345 estudiantes distribuidos en 16 grupos.
Todos ellos reciben lecciones en aulas alquiladas a la parroquia local y en un segundo piso adaptado del salón comunal, lo que ha obligado a organizar horarios escalonados y a improvisar espacios de comedor y recreo.
Liceo de Tobosi, infraestructura educativa en mal estado, escuelas, colegios.
Foto: Catalina Mairena
“Desde que asumí el cargo, hace dos años y tres meses, me encontré con la realidad de la carencia de infraestructura propia. Actualmente, lo que existe es un alquiler de aulas parroquiales y una segunda planta del salón de la iglesia, adaptada con aulas provisionales”, indicó.
El director señaló que en 2020 y 2023 el área de Salud de El Guarco emitió dos órdenes sanitarias contra el centro por deficiencias en ventilación, iluminación, servicios sanitarios, rampas de acceso, tuberías de gas y hacinamiento.
Liceo de Tobosi, infraestructura educativa en mal estado, escuelas, colegios.
Foto: Catalina Mairena
Estas fueron levantadas posteriormente por acuerdos con la Dirección de Infraestructura Educativa (DIE), la parroquia y la comunidad, pero el problema de fondo se mantiene, pues el colegio no tiene instalaciones propias.
Los estudiantes carecen de un lugar para recibir educación física.
Licitación fallida
Ceciliano señaló que el avance más significativo ocurrió en 2024, cuando se incluyó al Liceo en un proyecto de ley que financia centros educativos con problemas de riesgo inminente. En setiembre de ese año se abrió la primera licitación, sin éxito por errores de las empresas oferentes.
“En enero 2025 se corrigieron los vacíos y actualmente estamos esperando la adjudicación final. Según el cronograma, la construcción debería arrancar entre diciembre de 2025 y enero de 2026, siempre que no haya apelaciones”, explicó.
El proyecto, valorado en de más de ¢1.000 millones, contempla un plazo de ejecución de un año, por lo que se espera que el Liceo cuente con su primera infraestructura propia a inicios de 2027, tras casi dos décadas de espera.
Liceo de Tobosi, infraestructura educativa en mal estado, escuelas, colegios.
Foto: Catalina Mairena
El director reconoció que este proceso ha generado desconfianza en la comunidad, recordando que en 2016 ya existió un intento fallido de construcción a través de un convenio con el Banco Nacional.
“Solo se logró adquirir el terreno, pero no se materializó la obra”, recordó.
Así son las aulas provisionales que hay en la institución.
Condiciones actuales: calor, ruido y hacinamiento
Mientras tanto, los estudiantes deben convivir en espacios reducidos. Dos aulas improvisadas se ubican en el comedor parroquial y cinco más en la planta alta del salón comunal. Cada una apenas logra albergar a 20 alumnos.
“Las aulas son pequeñitas, los pupitres están saturados, el calor en verano es excesivo y el ruido externo es constante. Por eso hemos tenido que decir que no a nuevos ingresos, porque no podemos saturarnos más”, agregó Ceciliano.
Para mitigar la situación, el colegio organiza horarios escalonados que permitan rotación de grupos y aprovecha al máximo las aulas fijas disponibles. Sin embargo, esto obliga a constantes ajustes y limita la experiencia educativa.
Liceo de Tobosi, infraestructura educativa en mal estado, escuelas, colegios.
Foto: Catalina Mairena
Consultado sobre el efecto que tiene esta realidad en la comunidad educativa, Ceciliano fue directo.
“Afecta bastante. A nosotros nos piden resultados iguales a los de un colegio con infraestructura moderna, pero las condiciones no son comparables”.
Alrededor de 345 estudiantes reciben clases en estas condiciones.
La institución no dispone de un espacio adecuado para impartir las lecciones de Educación Física, por lo que los estudiantes deben utilizar el parqueo parroquial.
Tras conocer la situación, este medio solicitó detalles del proyecto a la Dirección de Infraestructura Educativa (DIE). La entrevista fue cancelada por el director Allan Ramírez, y en su lugar atendió la ingeniera Katherine Castro, quien señaló lo siguiente:
“Somos conscientes de que los estudiantes se encuentran en aulas temporales y con condiciones que deben mejorarse. Por ello, el Liceo forma parte del Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (Proeri), que garantizará la construcción de una infraestructura completamente nueva con todos los servicios necesarios. Esperamos iniciar la obra a inicios de diciembre de este año y finalizar en 2027”.
Ivania Rivera Madre de familia
“El ruido afecta mucho, porque las aulas están muy juntas y las paredes son delgadas. El nuevo Liceo sería un gran avance, ya que actualmente las condiciones de las aulas, el espacio reducido y el ruido dificultan el aprendizaje de los estudiantes”.
Ligia Fonseca Madre de familia
“Es incómodo para los alumnos, necesitamos un lugar más estable y seguro. Espero que el colegio esté listo cuando dicen, porque los jóvenes necesitan más espacio y ventilación. Esto afecta el aprendizaje, e incluso deberían de tener un gimnasio y lo único que hay es el parqueo de la parroquia”.