Leyenda de Herediano despide con emotiva anécdota al exfutbolista fallecido

Kenneth Paniagua compartió mensaje

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El fallecimiento de Miguel Jasper Simpson Lacey, mejor conocido como Miguel Lacey, a los 71 años, enlutó al fútbol costarricense.

El exdefensor, pieza clave en la época dorada del Club Sport Herediano durante la década de 1980 y figura de la Selección Nacional, recibió múltiples muestras de respeto tras su partida.

Horas después de confirmarse la noticia, una de las máximas leyendas del Team, Kenneth Paniagua, compartió un relato profundamente personal y emotivo para rendirle tributo.

Paniagua transportó a los aficionados al 26 de marzo de 1986, cuando el cuadro florense visitó el estadio Alejandro Morera Soto para definir el título ante la Liga Deportiva Alajuelense.

El recuerdo de una tarde hostil

Paniagua relató cómo, siendo un joven seguidor en las ligas menores, acudió al estadio junto a sus hermanos y amigos para unirse a una pequeña barra de unos 40 o 50 heredianos en la gradería oeste, rodeados por la afición manuda.

“A las 5 de la tarde ya el estadio estaba lleno, entonces se pueden imaginar que esa mancha florense en gradería y con algunos instrumentos musicales ya se encontraba rodeada de Liguistas, y se venía el calvario, soportar el lanzamiento de orines, bolis, refrescos, birras, y cualquier objeto que entrara en una mano tenía un blanco fijo hacia nosotros”, aseguró.

Pese a la presión y a los incidentes violentos durante el regreso a la provincia, donde los buses recibieron pedradas, botellazos y mangos, Paniagua destacó que la alegría deportiva lo opacó todo.

El histórico frentazo

En la cancha, la zaga florense resistió los embates de un rival plagado de figuras. A los nueve minutos del segundo tiempo, se gestó la jugada decisiva. Tras un despeje de Lacey y una asistencia de Carlos Camacho, el exdefensor apareció por sorpresa:

“Nadie vio pasar desde atrás como un tren a Miguel Lacey creo que solo los 50 heredianos en esa gradería lo vimos pasar y por supuesto Carlos Camacho, quien le puso un centro llovido al área de la liga y llegó la zambullida y el frentazo de Miguel, por encima de Juan Cayasso y al palo contrario de Alejandro González, Goooooooooooooolllllll (…) Llegó como un fantasma, nadie se percató y me hizo el día más feliz de mi vida”, recordó.

Con tres campeonatos nacionales en su historial con la camiseta rojiamarilla, Miguel Lacey dejó una huella imborrable.

Paniagua despidió a su ídolo con sentidas palabras: “Detrás de ese título un jugador , Miguel Jasper Simpson Lacey #17 una anotación que quedará en la retina y en la historia de aquellos que la pudimos disfrutar. Hasta siempre Miguel”.