
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) mantiene una postura cautelosa ante la discusión del proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional.
Según la entidad, actualmente no se ha realizado una estimación oficial del impacto tarifario que tendría esta legislación para los usuarios finales.
La institución advierte que afirmar si las tarifas subirán o bajarán es, por ahora, un ejercicio “muy especulativo”. Esto se debe a que el costo de la electricidad no depende únicamente del modelo de mercado que se elija, sino primordialmente de los costos reales en la cadena de valor, especialmente en la generación.
Para entender mejor los factores que determinarán el recibo eléctrico, Aresep detalla los siguientes puntos clave:
El expediente 23.414, conocido como Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, propone una transformación estructural del modelo energético costarricense.
Su eje central es la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN), una institución autónoma que funcionaría como el “cerebro” del sistema, decidiendo quién genera y cómo se distribuye la energía, desplazando esa función que actualmente lidera el ICE.
La propuesta busca crear un mercado eléctrico nacional donde el ICE, cooperativas y empresas privadas compitan en igualdad de condiciones.
Mientras el oficialismo y sectores empresariales defienden la ley como una vía hacia la transparencia y la competitividad internacional, la oposición (liderada por el PLN y el Frente Amplio) rechaza el proyecto argumentando que no garantiza estabilidad tarifaria y podría debilitar el modelo solidario del ICE.
Actualmente, el proyecto enfrenta un panorama complejo en el Congreso, ya que requiere de una mayoría calificada de 38 votos para su aprobación en segundo debate. La primera votación se dio este martes y se aprobó con 27 votos a favor (los necesarios en primer debate).