Lesión de 17 cm en cuello mató salonera

El principal sospechoso de asesinar a dos mujeres en Parrita y Quepos, identificado como Ilario López Rojas, escuchó los detalles de la patóloga Silvia Fernández sobre los resultados de las autopsias. El primer homicidio ocurrió el 14 de febrero de 2017, día que ubicaron a la salonera Anacedy Salazar Carrillo.  El 11 de mayo de […]

El principal sospechoso de asesinar a dos mujeres en Parrita y Quepos, identificado como Ilario López Rojas, escuchó los detalles de la patóloga Silvia Fernández sobre los resultados de las autopsias.

El primer homicidio ocurrió el 14 de febrero de 2017, día que ubicaron a la salonera Anacedy Salazar Carrillo. 

El 11 de mayo de ese mismo año se presentó el segundo, cuando el acusado presuntamente se reunió con la víctima identificada como Isamar Córdoba Ramírez en el centro de Parrita, donde la habría acabado.

 

SE AFERRÓ EN EL CUELLO

 

La doctora forense especificó que la lesión que tenía Anacedy en el cuello, la cual le ocasionó la muerte, era de 17 centímetros de largo. Le cortó la tráquea y la arteria carótida, lo que ocasionó un sangrado abundante y rápido.

Otra herida que presentaba se ubicó en la parte trasera del cuello, que llegó hasta la vértebra. Esta era de 11 cm.

A Isamar la asfixió y el asesino le dio una vuelta al cuello con un mecate, le amarró los brazos hacia arriba quedando sobre la cara y le hizo un nudo por el codo izquierda.

Como si eso no fuera suficiente, le dio otras 3 vueltas en el cuello dejándole flexionados los codos. Además de heridas punzocortantes en la nuca.

 

INSISTENCIA EN LLAMAR

 

Ibeth Núñez, analista criminal del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), explicó la comunicación que mantuvo el acusado con las hoy occisas.

“El registro telefónico se hizo entre el 1 de enero y el 25 de mayo del 2017, donde se constató que entre el acusado y Anacedy, quien tenía un celular pero con dos números, se comunicaron en tres fechas diferentes.

La primera fue el 11 de enero cuatro minutos antes de las 11 de la noche y tuvo una duración de 38 segundos; luego el 14 de febrero vuelven a contactarse en tres ocasiones, entre las 5:39 p.m. y las 10:56 p.m. y el día siguiente el imputado llamó en dos ocasiones al lugar de trabajo de Anacedy y otra al celular”, detalló.

La experta en el cruce de llamadas agregó que en el caso de Isamar durante un día se comunicaron varias veces.

“El 10 de mayo se hablaron a la 1 p.m. en cinco ocasiones y cuatro de esas llamadas fueron de no más de 9 segundos de duración.

Para el 11 de ese mismo mes fue cuando más llamadas hicieron, 19 veces de un número y 7 de otro, lo que deja ver que fue muy constante la comunicación”, acotó.

Los investigadores contabilizaron más de 2 mil llamadas entre el imputado y las dos mujeres, que le correspondieron al insistente hombre.