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Moscú. (EFE) – El portero inglés Jordan Pickford, una de las sorpresas del Mundial Rusia 2018 con sus actuaciones en los penales de octavos de final contra Colombia y en el partido de cuartos contra Suecia, tuvo su momento más bajo en el Mundial Sub-17 de 2011, cuando recibió un gol de cancha a cancha del guardameta rival.
Fue en el torneo disputado en México, en el segundo partido de la fase de grupos que enfrentó a Inglaterra contra Canadá en el estadio Hidalgo de Pachuca.
Los jóvenes “leones”, con Pickford bajo palos y Raheem Sterling en la delantera, iban ganando el partido gracias a tantos de Adam Morgan y Blair Turgott, pese al gol del delantero canadiense Sadi Jalali. Sin embargo, a tres minutos del final ocurrió el momento más inesperado y el más duro de la carrera del actual meta titular de Inglaterra.
Un saque de puerta del portero canadiense Quillan Roberts desde su propio campo, en busca de colgar el balón al área para un último remate desesperado, no encontró el remate de Jalali a unos metros de la frontal. El balón siguió su curso, rebotó en el área y sorprendió a un adelantado Pickford, cuya estirada fue inútil.
\”Recuerdo estar desolado en aquel momento porque cuando eres joven siempre quieres ganar. Pero ahora me doy cuenta que lo principal es aprender y que nunca puedes parar de hacerlo\”, manifestó en unas declaraciones a la federación inglesa.
Pickford inscribe ese momento tan duro en las experiencias que lo han convertido en el portero que es hoy, quien debió pasar por cinco categorías del fútbol inglés antes de asentarse en la Premier League y terminar siendo el guardameta titular de los Tres Leones.