
El clásico se pintó de morado tras el 2 a 1 de Saprissa ante Alajuelense, con tantos de Paradela y Rodríguez para los tibaseños y de Cisneros para los erizos.
El técnico Hernán Medford alabó el hecho de ganarle al timonel manudo Óscar Ramírez. “Imagínese lo que es ganarle al Macho, es ganarle a uno de los mejores entrenadores de este país y eso me halaga más. Ramírez será uno de los mejores de la historia. Le gané a mi amigo y él sabe que es fútbol. Nos dimos la mano, nos podemos ver mañana y nos podemos tirar unos vinitos, pero le gané a uno de los mejores entrenadores de la historia”.
Al igual que lo había calificado en la previa, para él estos son partidos de orgullo. “Lo ganamos bien, les pasamos por encima y sobre todo en el segundo tiempo. Lo disfruté después de tanto tiempo y que la afición lo reciba a uno así es que hay una muy buena química. Ese triunfo es para ellos”.
Reconoce que el éxito no es casualidad y da nombres. “Lo bueno es que aquí hay una familia. Cuando regresé me topé con puros amigos como Marco Herrera, me traje a Raúl (Ovares), no había trabajado con (Geiner) Segura, pero es un estupendo profesional. Están Roy Myers, Erick Lonios y Enrique Rivers que me ayudan indirectamente por conocer más a los jugadores. Hay un buen equipo de trabajo y se dan los resultados. Eso hace que el saprissismo sea fuerte”.
Dice sentirse contento y tranquilo por haber trabajado en lol emocional con varios de sus pupilos. “Es para que sepan que si están aquí es porque tienen condiciones. Vemos una competencia muy sana dentro de la cancha”. Ante esas declaraciones surgió la consulta de qué fue lo que le vendió al plantel para que aceptaran tan rápido y tan bien la idea. “No les vendí nada, simplemente los convencí de que son jugadores de calidad y ellos lo aplican en la cancha. Eso lo hemos trabajado con ellos y también en la cancha”.