
El acelerado envejecimiento de la población, la caída de la natalidad y la persistente informalidad laboral figuran entre los principales desafíos que amenazan la sostenibilidad del sistema de pensiones en Costa Rica.
Así lo advirtió la presidenta de la República, Laura Fernández, durante la inauguración del seminario internacional sobre sistemas previsionales organizado por la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP) y la Alianza Mundial de Pensiones (WPA).
“Los sistemas previsionales no son únicamente un asunto financiero o técnico. Son, ante todo, una expresión concreta del contrato social que cada país construye con sus ciudadanos. Reflejan cómo entendemos la solidaridad, cómo entendemos la responsabilidad individual, la protección de los más vulnerables y el compromiso con las generaciones futuras. Y hoy ese contrato social enfrenta cada vez retos más complejos, no sólo en Costa Rica, sino en el mundo entero”, indicó la mandataria.
Fernández expuso que la esperanza de vida en nuestro país pasará de 81 años, en la actualidad, a 84 años en el 2050, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Además, agregó que la tasa de natalidad en nuestro país es de 1,19 hijos por mujer, lo cual lo ubica por debajo de la tasa de remplazo que se requiere para mantener el crecimiento de la población.
“Este escenario nos plantea nuevas responsabilidades. Hacia el año 2050, una de cada cuatro personas en Costa Rica tendrá 65 años o más, más del doble de la proporción actual, lo que nos convierte en uno de los países más avanzados de América Latina en su proceso de envejecimiento poblacional. Por primera vez en nuestra historia, no solo Costa Rica, sino que muchos países de la región enfrentamos el desafío de tener menos trabajadores activos por cada persona jubilada”, señaló la presidenta.
La presidenta también advirtió que el mercado laboral representa otro de los grandes retos para la sostenibilidad del sistema, debido a los cambios tecnológicos y a la elevada informalidad que persiste tanto en Costa Rica como en América Latina.
“Seguimos ante el imperativo de incorporar a más trabajadores a empleos formales y productivos, porque la sostenibilidad de nuestros sistemas de protección social comienza justamente con la capacidad de generar más y mejores oportunidades laborales formales. Por eso, cuando hablamos de pensiones, también hablamos de empleo”, manifestó.
En ese contexto, defendió iniciativas como el proyecto de jornadas excepcionales 4-3, al considerar que permitirían mejorar la competitividad y generar más empleo formal, además de destacar programas gubernamentales como la estrategia BRETE y Hello BRETE para fortalecer las capacidades de la fuerza laboral.
Al igual que expresó la necesidad de incorporar a poblaciones como las mujeres, personas jóvenes y trabajadores de mayor edad en el mercado laboral.
“Necesitamos construir sociedades que aprovechen de mejor manera tanto la energía de los jóvenes como la experiencia de las personas mayores, promoviendo una mayor integración laboral entre generaciones. Esto no solamente es un diagnóstico, es y debe ser una agenda de trabajo que mi gobierno se compromete a impulsar”, concluyó la presidenta.
El seminario reúne en Costa Rica a representantes de organismos internacionales, administradoras de fondos de pensiones y especialistas de distintos países para analizar el futuro de los sistemas de pensiones ante los retos expuestos por Fernández.