
Los malos resultados, la poca comunión entre gerencia deportiva con jugadores y el desgaste entre entrenador y los propios futbolistas obligaron al encargado de La U a hacer cambios para tratar de salvar lo que queda de torneo.
El primer cambio fue la destitución de Olman Vega como gerente deportivo, quien manifestó en su salida que uno de los encargados administrativos, Alonso Torres, se había metido en el campo deportivo y le bloqueaba su trabajo.
Para Juan Carlos Garita, presidente del club, lo que sucedió se debe simple y sencillamente a resultados, los cuales no se dieron y obligaron la salida de Vega, así como la de Minor Díaz como entrenador.
“A nosotros nos toca meternos en todo porque al final lo que está en riesgo es la institución y nuestro capital de trabajo. Siempre va a suceder de algún u otro modo, máxime cuando los resultados no se están dando”, explicó el jerarca.
La molestia entre Vega y Díaz se dio a conocer cuando el ahora extécnico universitario aseguró que el gerente le estaba buscando reemplazos aun cuando él estaba en el puesto; además, le despedía jugadores en medio torneo, por lo cual esto se extendió al grupo y fue ahí cuando los administrativos empezaron a meterse en el asunto.
Incluso, los futbolistas habrían ido a la casa de uno de los administradores para manifestar su negativa de seguir trabajando al lado de Vega, quien presuntamente les causaba una presión que no los dejaba desarrollarse.
“Siempre va a haber posiciones encontradas, lo que sucede es que al final los resultados son los que mandan y si no se dan nos van a traer presión y ahí salen los roces”, agregó Garita.
POSIBLES SALIDAS
Ahora, con el cambio que hicieron, en La U esperan que se empiece a ver una nueva cara del equipo con más espíritu de lucha y logren obtener más puntos para sacar el barco adelante.
En la actualidad tienen 10 unidades a falta de ocho de juegos. Esperan abandonar el sótano de la tabla ganando al menos unos partidos y empezar el próximo torneo con más tranquilidad, sin tener la sombra del descenso.
“Lo primero que esperamos es una evaluación en la parte deportiva, ver cómo está nuestra planilla, si hay que reforzar el equipo o no, porque el hecho que se tengan buenos jugadores no quiere decir que se comporten como equipo”, indicó Garita, quien dejó abierta la posibilidad a que haya salidas en la escuadra.
En la administración de La U dejaron claro que le pagarán lo justo a Olman Vega por su salida y desean resolver su situación en el plano futbolístico utilizando el Estadio Carlos Alvarado de Santa Bárbara como su casa de ahora en adelante, ya tuvieron su primer juego ahí contra Jicaral y cayeron derrotados.