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Limón.- Herediano pasó en 4 días del éxtasis a la pesadilla. De vencer al Saprissa con un juego contundente fue goleado por Limón FC, que le pasó por encima durante los 90 minutos y lo castigó con un 3-0.
El fuerte calor que imperó en la provincia caribeña fue un premio para el equipo local y un castigo para la visita. Desde el calentamiento el gesto de los futbolistas florenses evidenciaba que no se sentían cómodos por la alta temperatura.
En cambio, en la acera de La Tromba felices de la vida. Desde el minuto 1 se le fueron con furia al oponente, lo metieron atrás y prácticamente lo borraron de la cancha al punto de que perdieran la cabeza, como lo hizo el portero Daniel Cambronero.
El experimentado cancerbero se comportó como un juvenil al agredir en el suelo a Jefferson Brenes. Por unos instantes el meta sintió un alivio, porque el central Pedro Navarro ordenó reanudar el partido, pero el cuarto árbitro le hizo una señal al réferi principal y lo llamó a la línea para indicarle que le tenía que mostrar la roja a Cambronero, como efectivamente lo hizo.
Para entonces corría el minuto 20 y al 23 ingresó el juvenil Juan Ignacio Alfaro, quien debutaba en la máxima categoría.
Desde ahí el juego se le puso cuesta arriba al equipo de Paulo César Wanchope. Quedarse con un hombre menos en el hervidero que se volvió el Juan Gobán fue una carga demasiado pesada para la visita, que se presentó al partido con la posibilidad de presionar por la cima del torneo.
La reacción de Limón FC estuvo correcta, apretar mucho más el acelerador e inquietar al novel portero.
Más que Chope tuvo que sacrificar un hombre de campo para que ingresara el guardameta suplente. El sacrificado fue Antonio Pedroza, con lo que el Team se quedó con un volante menos.
El primer golpe limonense lo asestó Michael Barrantes, quien al minuto 27 cerró un centro por la derecha para colocar la redonda en el ángulo (1-0).
La apertura en el marcador resultó un bálsamo para el equipo que mejor jugaba y un suplicio para el Team, que no sabía cuál ruta tomar para llegar a la paridad.
La confusión rojiamarilla deparó en el segundo verdiblanco. Johnny Gordon apareció solito en el segundo palo para empujar el cuero con la cabeza al 36’. Los minutos que siguieron antes del descanso se convirtieron en una pesadilla para la visita, que se salvó de un par de goles más de la casa.
Para el complemento Chope respondió con su tercera variante. Entró Aldo Magaña para llevar el partido por las alturas a ver si por ahí le hacía daño a la fortaleza que impuso La Tromba en la zaga.
Limón no quitó el pie del acelerador y recibió al Team con un remate estrellado en el vertical, que sacó Edder Nelson.
La cereza en el pastel al buen juego caribeño la puso Jefferson Brenes, quien al 56’ marcó el tercero para sentenciar el partido y golpear a un equipo que nunca reaccionó, que mantuvo los brazos caídos y que recibe una nueva goleada de visita.
Chope fue valiente manteniendo la vocación ofensiva bajo las circunstancias que se presentaron en el juego, pero su equipo nunca levantó. En cambio Limón completó la faena en el mejor partido que ha tenido en lo que va del certamen.