La patada de Celso Borges no era para tarjeta roja

De acuerdo con el especialista Henry Bejarano

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El primer asalto de la final dejó dos situaciones polémicas desde el punto de vista arbitral. La primera fue una fuerte falta de Celso Borges sobre Marcel Hernández en los primeros minutos del juego. El árbitro central, Steven Madrigal, ni siquiera señaló la infracción, lo que provocó la molestia de Jafet Soto, quien en la conferencia de prensa posterior al partido afirmó que el manudo debió haber sido expulsado.

De acuerdo con Henry Bejarano, exárbitro y analista, la falta es indiscutible, pero no era merecedora de tarjeta roja. “El árbitro puede correr mucho, pero siempre debe tener un buen ángulo y una buena ubicación. Steven Madrigal venía detrás del jugador. ¿Cómo va a ver la falta de Celso Borges? Es una falta muy clara, pero no es para roja. La acción es de temeridad y está tipificada como tarjeta amarilla por el punto de contacto, ya que Celso Borges arremete con su taco al pie de Marcel Hernández. Si ese pie hubiera estado del tobillo hacia arriba, entonces sí sería tarjeta roja por juego brusco grave. Pero al estar del tobillo hacia abajo e intentando disputar el balón, es una acción temeraria: es amarilla”, explicó el especialista.

Sobre la intervención del VAR, Bejarano añadió: “El VAR no podía intervenir en la jugada. Tampoco era una oportunidad manifiesta de gol, porque Marcel tenía a otro jugador de Alajuelense al lado. Si el VAR hubiera considerado que era tarjeta roja, habría llamado a Steven Madrigal, pero al no serlo, el VAR no puede intervenir en una falta que solo amerita tarjeta amarilla”, detalló.

La otra situación polémica tuvo que ver con los minutos de reposición: ocho en el primer tiempo y siete en la etapa complementaria. “No me explico cómo va a dar ocho minutos de reposición en el primer tiempo, no sé de dónde los sacó, y en el segundo tiempo ni para qué. El árbitro debe tener sentido común. Es una final: si se pierde tiempo, que reponga, pero no debe inventar. En el primer tiempo, cinco minutos ya era mucho, y en el segundo, igual”, concluyó el analista.