La otra cara del Mundial 2026

Grupo Extra captó escenas que contrastan con la celebración futbolística

La mesa estaba servida, pero no necesariamente para la mayor fiesta futbolera del mundo que paraliza el orbe cada cuatro años, o quizás sí, pero con otros tintes. 

Algunos grafitis alrededor de la ciudad sobre los reclamos a las autoridades de los desaparecidos en México.
Realidades que coexisten en un mismo lugar: La bandera tricolor, la marea de personas esperando el desfile mundialista y los rostros de los extraviados.

Grupo Extra presenció luchas sociales, denuncias masivas, protestas multitudinarias y la cara de la desigualdad social. Podríamos estar hablando de cualquier país de América Latina, pero se trata del coloso norteamericano hispanohablante, México, quien 40 años después recibía una Copa del Mundo.

La glorieta (rotonda) donde se coloca la cifra de las personas que aún no encuentran.

Ocho años de preaviso no fueron suficientes para estar listos a nivel de infraestructura, transporte y orden social. Todo lo contrario.

Campamentos instalados por los educadores en las principales avenidas de la Ciudad de Mexico como forma de protesta y resistencia. 
Cientos de protestantes amenazaban con impedir el inicio del mundial y las zonas de fans autorizadas por la organización. 

Nos recibió un aeropuerto con obras de ampliación y remodelaciones inconclusas, caos vial, bloqueos de manifestantes, y un ambiente de tensión social, aunque en el fondo la fiesta futbolera se asomaba tímida, una camiseta de alguna Selección por aquí, otra por allá, pero el tema de conversación no era el fútbol.

“Mientras la FIFA lucra, las madres buscan”, era el eco visual que instalaron las mexicanas en la glorieta de las Mujeres que Luchan. 
El Ángel de la Independencia es un punto de encuentro de los aficionados para celebrar el gane de la selección, pero también, donde se manifiestan. 

¿Podremos llegar a tiempo al estadio? ¿Hasta cuándo estarán los manifestantes bloqueando las calles principales de la Ciudad de México o el Centro Histórico? ¿Por qué se están manifestando? ¿Estarán contentos con tener el Mundial en su país? Podría enumerar decenas de preguntas más que nos hacíamos en apenas las primeras horas en suelo mexicano.

Mientras los medios de comunicación hacían largas filas para retirar la acreditación, hubo un gran despliegue de seguridad. 
Multitudinaria presencia policial en las afueras del estadio Ciudad de Mexico para evitar cualquier tipo de protesta.  

Pero todo eso quedó atrás el día del juego inaugural de la Selección de México, en su casa, el mítico Estadio Azteca (aunque FIFA quiera nombrarlo Estadio de Ciudad de México), paralizó el país como solo ella sabe hacerlo, y ahí sí, todo fue fiesta mundialista. Un triunfo mexicano que se celebró por todo lo alto y que puso en pausa al menos por unas horas la aflicción social de la gran mayoría de sus ciudadanos, seres humanos extraordinarios que no nos hacen dudar de querer volver a este hermoso país, con o sin fútbol.

La Catedral Metropolitana, un patrimonio histórico y parte de la identidad mexicana, hoy es opacada por el Fan Fest en el Zócalo.
La Catedral Metropolitana, un patrimonio histórico y parte de la
identidad mexicana, hoy es opacada por el Fan Fest en el Zócalo.