La Negrita recibió a millones de fieles con vestido limonense

Romería 2025 estuvo cargada de fe, esperanza y amor

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Desde el Pacífico y el Caribe; provenientes de la ciudad y el campo, millones de fieles llegaron a los pies de la patrona de Costa Rica. Es un despliegue de amor maternal, lágrimas, pasos firmes y oraciones entrecortadas por el cansancio.

Y es que, como cada año, la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago, se convirtió en una manifestación de fe viva, la más significativa del país.

Mientras apenas comenzaba a calentar el sol, los primeros romeros se asomaban por las calles de la provincia brumosa, el camino que conduce al santuario de “La Negrita”.

Algunos caminaron durante días desde puntos tan lejanos como San Vito o Monteverde.

Otros, apoyados por muletas o cargando a sus hijos, vinieron de un poco más cerca, donde cada paso silencioso estuvo cargado de un gran simbolismo, pues era una promesa, una petición o una muestra de agradecimiento.

Ya con un grupo bastante considerable de fieles, se celebró la tradicional eucaristía fuera de la Basílica, presidida por Monseñor Javier Román Arias, obispo diocesano.

Como quien viste a una cumpleañera, en dicho acto se presentó el nuevo vestido que portará la imagen de la Virgen hasta agosto del próximo año, un peso considerable que asumió la Diócesis de Limón.

El sacerdote Miguel Adrián Rivera explicó que el diseño del vestido se inspira en elementos representativos del Caribe costarricense, una región rica en diversidad cultural y espiritual; mismo simbolismo que acompañará a la “madre de todos los ticos”.

“Cada año se encomienda a una diócesis del país la confección del vestido de la Virgen. 

Para la Diócesis de Limón, esto ha sido un honor y una oportunidad para rendir homenaje a su identidad y a su gente”, explicó el sacerdote.

Vestida del Caribe

Resaltada por su colorido caribeño, inspirado en los trajes de gala de la población afro-costarricense, nuestra señora de los Ángeles fue galardonada con el tradicional vestido.

En el frente lleva el escudo de la diócesis limonense, que celebra su 30 aniversario, y en la parte posterior se bordaron las palabras comunión, participación y misión, en consonancia con el caminar sinodal de la Iglesia.

Un delicado turbante adorna la imagen, como los que usan las mujeres afrodescendientes en días festivos.

La procesión, posterior a la eucaristía, llevó la imagen de la Virgen hasta el interior de la Basílica. 

Soleidy Salas

Desde Barva


“Hicimos la Romería desde San José y la hice para dar gracias y pedir la intercesión de la Virgen. Hay que pedir por la familia, por los hijos, por la patria y solo por eso es una gran motivación”.

Ronald Elizondo

Desde la Zona de Los Santos


“Son como 26 kilómetros y desde ahí vengo cargando a mi bebé, porque él es de la Virgen, ella nos lo prestó. Yo fui adicto a las drogas, tengo 6 años de estar limpio y la virgencita me hizo el milagro”.

Sonia Araya

Desde San José


“Yo estoy haciendo la romería para una petición y es por mi nieto que viene en camino para que nazca y esté bien, que sea un bebé sano y muy amado. La hice desde San José, y aunque estoy cansada, la Virgen lo vale”.