
Mientras la mayoría de las selecciones mantienen a sus futbolistas concentrados y alejados de sus seres queridos durante la Copa del Mundo 2026, Curazao optó por una estrategia poco habitual que ha llamado la atención dentro del torneo.
La escuadra caribeña es la única participante que permite a sus jugadores hospedarse junto a sus parejas e incluso compartir tiempo diariamente con sus familiares durante la competición.
La iniciativa va más allá de permitir las visitas. La federación de fútbol de Curazao asumió los costos del traslado de los familiares para que pudieran acompañar al equipo a lo largo de toda la aventura mundialista.
“Los jugadores pueden compartir habitación con su pareja y, cuando hay niños, la familia dispone de una habitación adicional. Es algo bastante singular dentro del fútbol internacional”, comentó Suzanne Huurman, responsable médica del combinado caribeño.
La especialista señaló además que esta decisión está estrechamente relacionada con la cultura de Curazao, una sociedad caracterizada por su cercanía, alegría y fuerte apego a la familia.
La medida también tiene como objetivo fortalecer el bienestar emocional de los futbolistas en una competición donde la presión suele ser enorme.
Mientras otras selecciones optan por aislar a sus jugadores durante el torneo, Curazao eligió que sus integrantes afronten el desafío mundialista acompañados por las personas más importantes de sus vidas.
En medio de la intensidad que supone disputar una Copa del Mundo, el conjunto caribeño apuesta por mantener un ambiente familiar como parte de su preparación dentro y fuera de la cancha.
Juan Diego Córdoba Leandro
Colaborador de Grupo Extra