La hija del presidente en Isla Calero

Tía Zelmira   Estudió en la Universidad de Costa Rica. Terminó la carrera y obtuvo la última ficha para el servicio social. No pudo escoger un lugar. Como dice ella, ese lugar la escogió a ella. 

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Mónica Solís Worsfold creció en la Gran Área Metropolitana, en una familia típica de clase media. Son cinco hermanos. Sus papás se divorciaron, pero el papá no se ausentó del proceso de crecimiento, los llevaba a la escuela y el colegio, así como se limitó económicamente porque la prioridad era pagarles una buena educación. Estuvieron en el mismo centro educativo privado donde estudiaron los papás, el Colegio Metodista. Su papá le dijo que no había posibilidades económicas para que estudiara Medicina en una universidad privada.

 

Estudió en la Universidad de Costa Rica. Terminó la carrera y obtuvo la última ficha para el servicio social. No pudo escoger un lugar. Como dice ella, ese lugar la escogió a ella. Se trata de Barra del Colorado. Colorado es el distrito más grande y más pobre de Pococí. Es un distrito fronterizo. La famosa Isla Calero es parte de su territorio. Ahí, Mónica tuvo que trabajar en diversas comunidades. El centro de Colorado está dividido en dos: Barra Norte y Barra Sur. Sólo las separa el río, pero hay diferencias entre los dos pueblos. Barra Norte es más grande. En Barra Sur está el Equipo Básico de Atención Integral en Salud (EBAIS) más grande, al lado de la pista de aterrizaje. Ambos EBAIS son grandes y muy cómodos. El que está inhabitable e impresentable es el de Delta, la comunidad ubicada justo al frente de la Isla Calero. Está en una casa vieja, de madera, con un sanitario afuera, un excusado de hueco.

 

Mónica tuvo que ayudar a cargar los medicamentos y documentos en una carreta, con la que llevan todo desde el EBAIS de Barra Sur hasta la lancha que los transporta a Delta y a las visitas domiciliares, donde las familias que viven a la orilla del río, en medio de una pobreza que se nota mucho. Se involucró con la comunidad. Trabajó en conjunto con los directores de las escuelas de Barra Norte y de Barra Sur y participó en los desfiles cívicos. Hasta tuvo un grupo de aeróbicos con muchas mujeres de la comunidad. Le correspondió atender a muchos adultos mayores en sus pobres habitaciones de madera, en pésimas condiciones, y hasta recuerda que tuvo que atender un parto. Cuando fue a visitar a esta muchacha, a su papá le impresionaron las dificultades de ese pueblo. Tanto, que cuando fue electo presidente de la república, pidió que su primera gira fuera a este rincón abandonado, olvidado, del país. Ahora, Mónica está en la residencia para ser ginecóloga. Ya firmó un contrato con la Caja Costarricense del Seguro Social para trabajar como especialista en San Vito de Coto Brus. Aunque no conoce ese otro sitio fronterizo, dice que tiene la esperanza de irse para allá y de trabajar con comunidades indígenas, una experiencia que no ha tenido todavía. La doctora Solís, hija mayor de don Luis Guillermo, considera que su servicio social en Barra del Colorado le cambió su perspectiva como profesional en Medicina, y que espera que el servicio siga siendo el primer valor, la prioridad principal de su trabajo como médico. Camilo Rodríguez Chaverri.