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Junto a las montañas en la Zona Sur de Costa Rica, se dan cita muchos centros educativos que son unidocentes. También hay colegios que aportan un buen trabajo. La cadena de centros docentes, muchas veces, con pequeños grupos, en escuelas unidocente, a pesar de las múltiples dificultades: lluvias, sol, cambios de clima, falta de materiales, de libros de lectura, son parte de una red, estelar que cubren todo el país, ofreciendo educación a centenares de niños.Microescuelas. No son escuelas perfectas, a veces faltan bibliotecas, tienen malas instalaciones, falta equipo, pero tienen el alma comprometida de los maestros, y hacen lo imposible, en la mayoría de los casos, por sus alumnos.
Una maestra me dijo, aquí no tenemos instrumentos musicales, pero aquí yo canto y les enseño música. Muchos alumnos provenientes de este tipo de escuelas ocupan hoy importantes cargos en el país, incluyendo ministros de Estado, pues la educación no les ha fallado.
Los pequeños esfuerzos, por años, en el sistema educativo, no son deficientes, pero, como en todo trabajo, se puede mejorar. Lo importante es apoyar al docente. Su capacitación, refrescamiento educativo y el apoyo que le den los padres de los alumnos, y vecinos líderes con visión es un vital aporte.
Oigamos la pregunta. Doña Manuela Tattenbach y don Rodrigo Thun, un matrimonio ejemplar de grata memoria, tico-austriaco, iniciaron el esfuerzo de ocuparse, de las personas que, en el campo, no han tenido oportunidades de ir a la escuela, abriendo, a su servicio, los programas Escuela para todos y su edición de radio, difundido en toda América Central, con sus populares palabras: escuchemos la pregunta, y oigamos la respuesta. De manera sencilla, amable, respetuosa y sabia, han generado que miles sigan pequeñas e inteligentes respuestas por la radio, que han dado luz, conocimiento educación a miles, en toda la región. Este tesoro de preguntas y repuesta ha generado, el Almanaque Escuela para Todos, hoy en manos de su Fundación, que se vende en toda América Central y hasta México. Es como si fuera una enciclopedia popular de conocimientos y valores que sirve a todos: a la abuela, a los padres de familia, a la tía, al niño, al joven, a la maestra que estudia, pues todos lo recuerdan y lo utilizan con inmenso cariño y poder educativo. No ha perdido nunca su clara redacción, su habilidad práctica ni su acompañamiento para los que menos tienen.
Escuela para todos señala que, en nuestro trabajo, nos guiamos por los siguientes principios: El ser humano trasciende esta vida; es un fin en sí mismo. Tiene una razón de existir. Nace con su dignidad que es indestructible, sea cual sea su condición moral, física, racial, religiosa, política o económica.Educación de adultos la gran oportunidad. La otra estrella que brilla, es el Maestro en Casa que es producto del trabajo del ICER, Instituto de Enseñanza Radiofónica, que se dedica a preparar bachilleres, por medio de la educación abierta. Más de dos millones de personas no han podido sacar adelante su bachillerato. El ICER produce los libros que son adquiridos por los alumnos para preparar sus exámenes y presentarse a las convocatorias, que hace el Ministerio Educación. La página en red del Maestro en Casa, junto con 15 emisoras culturales, apoya las consultas de los alumnos y promueve a muchas personas en todo el país, que desean concluir su bachillerato. ICER tiene una larga experiencia de 50 años. Son todos esfuerzos para que nadie se quede fuera de la educación. Las oportunidades están allí.
* Diplomático