La crisis

El mundo solo ha conocido un sistema desde que ocurrió el asentamiento hace unos 10.000 años: el llamado capitalismo, que ahora con la crisis está en periodo de transición. Todavía no sabemos a qué, pero no será la concentración de la riqueza. Paradójicamente, los que mejor viven en el capitalismo no son quienes lo alimentan, sino quienes explotan la división del trabajo. Quienes lo alimentan son quienes peor viven, y en los países desarrollados, en los que la gente está mejor alimentada, les tienen que dar subsidios para que puedan subsistir. Según los historiadores, el paso del forrajeo a la agricultura no representó un ventaja para la humanidad, y posiblemente se hizo a la fuerza para resolver el problema del aumento de la población, que siguió aumentando sin freno durante 10.000 años comprometiendo el límite ambiental.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

El mundo solo ha conocido un sistema desde que ocurrió el asentamiento hace unos 10.000 años: el llamado capitalismo, que ahora con la crisis está en periodo de transición. Todavía no sabemos a qué, pero no será la concentración de la riqueza.

Paradójicamente, los que mejor viven en el capitalismo no son quienes lo alimentan, sino quienes explotan la división del trabajo. Quienes lo alimentan son quienes peor viven, y en los países desarrollados, en los que la gente está mejor alimentada, les tienen que dar subsidios para que puedan subsistir.

 

Según los historiadores, el paso del forrajeo a la agricultura no representó un ventaja para la humanidad, y posiblemente se hizo a la fuerza para resolver el problema del aumento de la población, que siguió aumentando sin freno durante 10.000 años comprometiendo el límite ambiental.

Pero el capitalismo, como también podemos llamar al nuevo estilo de vida, no tiene ningún miramiento con el límite ambiental, y está muy alegre esperando que tengamos 30.000 millones de clientes en el año 2050.

Otra forma de llamar al nuevo estilo de vida es el mercado.

Los creyentes subdesarrollados del mercado creen también que este debe ser libre, según nos enseña el Consenso de Washington, para que los países ricos acaben con las industrias incipientes de los pobres, y también para que acaben con su agricultura, exportándoles sus excedentes subsidiados que arruinan  los agricultores del tercer mundo y nos llevan a la hambruna.

Pero la crisis mundial no solo le pondrá remedio al ambiente comprometido, también acabará con el mercado, acabando con el empleo, y nos obligará a inventar alguna manera de distribuir la riqueza, que ahora concentra el 1% de la población que son empresarios. Y una verdadera reforma fiscal para evitar que algunos se traguen todo el pinol, más un freno a lo que  hacen con el auxilio del 10% que son funcionarios y sus principales colaboradores mediante los trámites innecesarios que inventan y manejan.  Los que cobran 5 millones por ir a juntas, cuando un quinto de la población vive en la miseria.

 

¿Qué sistema de vida vamos a tener después del asentamiento? Nadie lo sabe, aunque seguro dependerá de algún tipo de renta mínima, garantizada por el Estado, a todos los ciudadanos con el dinero que todos producimos. Aunque disminuirá la población voluntariamente, o a la fuerza.

No nos gustará porque no tendremos carro del año, pero viviremos más felices como vivíamos en el forrajeo.