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El abogado León Montoya Hernández, de 93 años, abrió las puertas de su casa a DIARIO EXTRA para conversar sobre los aspectos que lo llevaron a denunciar al Colegio de Abogados por el no pago de la pensión, a la cual según él tiene derecho tras haber contribuido mediante el timbre del gremio.
Incluso un juez le ordenó al Colegio en el 2014 a pagarle a Montoya, sin embargo, hasta hoy las diferentes juntas directivas de dicha entidad han prestado oídos sordos al caso.
¿Y por qué las leyes?
-Es difícil de contestar, la profesión de abogado apasiona, lo que pasa es que el ejercicio de los derechos que corresponden a los abogados está condicionado en muchos casos a circunstancias que no son propias de la profesión, sino ocasionales, como la pobreza del profesional que necesita lo antes posible tener una pensión.
¿Qué lo lleva a presentar la solicitud de pensión?
-Lo hice al leer el estatuto legal que me otorga en forma expresa el beneficio a la pensión y ese estatuto es Ley de la República y del gremio de abogados.
Ya hay una sentencia judicial que ordena otorgarle la pensión, pero usted no la ha recibido…
-Una cosa es el Colegio teóricamente y otra prácticamente, ¿qué gremio está más obligado a conocer las leyes sino el mismo Colegio?, pero la realidad es la indolencia, la inefectividad de los funcionarios y la falta de interés de los mismos para que las cosas caminen mejor.
¿Por qué existe esa falta de interés de los obligados a cumplir el mandato de un tribunal?
-Precisamente no solo es un mandato legal, sino el fallo de un tribunal, no podría haber algo más obligante, la ley es la ley y esta consigna a todos, lo que pasa es que uno espera que en el código de conducta del gremio el colegio sea más exigente con las resoluciones que como gremio le afectan.
¿Qué siente usted como parte de una institución que parece traicionarlo?
-La realidad es que el Colegio de Abogados está tan afectado como casi todos los demás gremios, que hay que obligarlos a que cumplan la ley.
¿Podría hablarse de corrupción?
-La corrupción es casi generalizada en las instituciones. Hay abogados que reciben pensiones de ¢7 millones a cambio de qué, ser miembros del colegio. La diferencia entre ellos y yo es que primero nació León Montoya como abogado y luego vinieron los reglamentos que rigen la organización del colegio.
¿Cuántos años fungió como abogado?
-Más de 60 años; cerré la oficina en el 2017.
La sentencia a su favor en el 2012 para que se le pague la pensión por parte del Colegio de Abogados, le abre los ojos al resto del gremio, pero nadie la exige, ¿por qué?
-Esa es la naturaleza del gremio, pues los más obligados de dar el cumplimiento exacto de las leyes son los abogados y parece ser impericia, desidia, abandono del gremio, como característica natural del ser costarricense.
Hoy el Colegio hace un examen como filtro, pero apenas un mínimo lo logra superar. ¿Es también desidia, es el sistema o los formadores de la academia?
-Cuando decidí pelear por mi pensión, encontré en junta directiva que nadie hace nada. Es la actitud nacional de gente que no está acostumbrada a dirigir una organización metodológica de un país. Aquí todo el mundo vive y muere a sus anchas, nadie se ha detenido, como simple agremiado, a pensar a qué tiene derecho y a qué tiene derecho su esposa cuando quede viuda.
¿Qué se debe hacer?
-Es necesario cambiar las cosas malas de este país, pero nadie hace eso.
Después de años su proceso no se resuelve, ¿cómo se siente?
-Perdón, es más grave que eso, hay otros casos que con menos derecho se están tramitando en el Colegio. A mí no me han pagado un solo cinco por concepto de la pensión como agremiado, en cambio hay abogados que con menos mérito para reclamar algún beneficio disfrutan de pensiones mayores.
¿Hay argolla?
-Así es, por eso hay que cambiar esta calamidad nacional. Hay que cambiar la mentalidad tica y luchar por mejorar lo malo, luchar por mejorar el estatuto gremial, porque todas las cosas se hagan en forma correcta, desde vender jocotes en el mercado. Todo debe estar bien vigilado para que no haya problemas tan graves.
¿Se convirtió el Colegio en un trampolín para llegar al Poder Judicial?
-Es gente fracasada en su profesión, entonces empieza a buscar los huecos que tiene la profesión misma.
Si como usted dice, estos fracasados tienen así el colegio, entonces, ¿dónde está el resto del gremio?
-En todas las esquinas de la nación y me incluyo, los demás somos expectantes de un colegio que no puede estar más mal organizado como simple gremio.
Usted acepta el mea culpa y marca las dos partes de la moneda. Entonces, ¿dónde está el resto del gremio si cada dos años en las votaciones no llega ni el 1% para tratar de cambiar las cosas?
-Esa es la realidad nacional, a la hora llegada a nadie le interesa nada.
¿Pero como abogados no es vergonzoso que omitan hacer valer un derecho?
-Siendo abogado digo que son todos los habitantes de este país.
¿Es un mal generalizado?
-Así es.