La armada y la democracia venezolana

La voz del pueblo venezolano se hizo sentir. Los habitantes de ese país suramericano otorgaron a la oposición la mayoría calificada en el Parlamento.  

La voz del pueblo venezolano se hizo sentir. Los habitantes de ese país suramericano otorgaron a la oposición la mayoría calificada en el Parlamento.

 

Sin duda alguna representa un gran paso, pero ahora corresponde a las Fuerzas Armadas hacer que se respete aquello que, bajo el más puro espíritu democrático, se ganó en las urnas.

 

Ahora les corresponde a los ciudadanos uniformados resguardar aquello que escogieron los ciudadanos no uniformados, parafraseando a la Mesa de la Unidad, grupo que invitó al ejército a permanecer al servicio y defensa de la democracia.

 

“Recalcamos que la Fuerza Armada Nacional no es una agrupación ni partidista ni política, que no puede estar subordinada a ningún interés extranjero, que su deber es actuar como una institución al servicio de los intereses de un país y de los derechos soberanos del pueblo, que en los eventos electorales encuentran una de sus más altas expresiones constitucionales, democráticas y pacíficas.

 

Sostenemos que la elección del Parlamento es la más importante de cuantas se realizan en la República, pues gracias a ella se constituye el cuerpo que legisla para todos, que controla las acciones del gobierno para impedir arbitrariedades, que vigila la marcha del país para legislar de modo eficaz y oportuno, que debe intervenir con lucidez en la designación de los miembros de otras instituciones del Estado, y que todo esto debe hacerlo representando exclusivamente la auténtica soberanía institucional y su origen en el mandato popular”, pidió la Mesa.

 

La petición (que suena más a un clamor) puede resultar extraña si se mira desde la óptica de un costarricense, pero absolutamente lógica cuando se trata de Venezuela.

 

“En la actual coyuntura del país, profundamente crítica y sacudida por enormes problemas económicos (inflación, desabastecimiento), sociales (empobrecimiento, inseguridad, violencia) y políticos (corrupción, invasión del narcotráfico), que embargan la vida cotidiana de todos los venezolanos, sean familias civiles o militares, estamos seguros que ha sonado la hora de los cambios, y la Fuerza Armada Nacional no puede sino garantizar que bajo ningún pretexto, serán bloqueados ni coartados, y desde ya exigimos que una parte cardinal de esos cambios sea para recuperar a plenitud la naturaleza institucional, constitucional, imparcial, profesional y al servicio de los ciudadanos y de la democracia, de la Fuerza Armada Nacional”, clamó la oposición.

 

El desafío histórico de vencer a un chavismo que durante casi dos décadas ha socavado la economía, la institucionalidad y la estabilidad política de ese país es hoy una realidad, aunque no es más que el primer paso.

 

Todavía queda mucho por hacer. La oposición debe actuar con firmeza y consecuente con sus objetivos. Debe trabajar unida, amparada por la visión del país que quiere construir de aquí en adelante.

 

La elección parlamentaria demostró que el espíritu democrático de Venezuela prevalece y recordó que corresponde a las Fuerzas Armadas resguardar ese tesoro. Vientos de esperanza recorren el país.

 

*Presidente del PUSC, sobre la situación en Venezuela