
El famoso artista nacional Carlos Enrique Rodríguez, mejor conocido como Kike de Heredia, atraviesa un complicado estado de salud luego de estar internado a principios de este año por dificultades respiratorias, aunque al principio se pensaba que padecía covid-19, una serie de estudios descartaron esta enfermedad.
Con dicho escenario, el centro de salud donde se encontraba hospitalizado le hizo una placa y apareció una infección en el pulmón que le trataron con un medicamento y en un segundo estudio la condición continuaba.
El 23 de mayo, el exdueño del famoso grupo Carnaval fue sometido a otro TAC donde la médica encargada le diagnosticó EDIP, una enfermedad que carcome el pulmón poco a poco y no hay ningún tipo de cura.
Kike se sorprendió con la revelación, pues no se imaginaba lo que padecía, ni mucho menos que lo tuviera en ambos pulmones, al punto que su capacidad pulmonar bajó a un 48%. Enseguida, sus declaraciones a DIARIO EXTRA sobre el asunto.
¿Continuará en la música?
– Yo le hice la pregunta a ella: “usted como doctora qué me aconseja, ¿sigo en la música o lo dejo?”. Y me dice: “¿usted qué quiere hacer?”. Nunca me contestó, pues yo dije: “claro que quiero seguir haciéndolo”. Y me dijo: “sígalo haciendo”, pero me dejó la duda, porque cuando a uno los doctores lo ven muy malo le dicen que coma y haga lo que quiera”.
¿Cómo afronta la situación?
– Yo muy tranquilo, la verdad hay un día que para todos ya está escrito, ya hay tiquete, la hora, a mí no me preocupa por lo mismo, puede ser hoy, mañana, eso solo Dios lo sabrá y, como yo no sé cuándo es, para qué me voy a preocupar.
Y su esposa, ¿qué piensa de esto?
– Mi esposa sí no la está pasando bien, porque hace 3 años pasamos la muerte de nuestro hijo Carlitos, a quien operaron de un tumor de la cabeza, y han sido años muy difíciles.
¿Qué lo mantiene de pie?
– Mi fe en Dios y el té de orégano (risas). Yo creo en el poder de Dios, yo sé que un día, aunque no quiera ir, me tocará. ¿Que si tengo temor a morir? Para nada, “hay un tiempo para nacer y otro para morir”. Yo nací el 25 de enero del 53, ahora, no sé cuándo vaya a morir.
¿Hay alguna razón por la que haya desarrollado la enfermedad?
– Bueno hay gente que dice que es hereditario, pero no sé, por ejemplo, a mi papá le dio EPOC, esa enfermedad le da a los que fuman, mi mamá murió de cáncer en el pulmón, mi abuela también. Gracias a Dios lo mío no es cáncer, yo he hablado con gente que padece lo mismo y así, como ejemplo, hay una señora de 50 años que duerme con oxígeno porque si no se ahoga, bendito Dios yo todavía no he llegado ahí, y espero no llegar.
¿Existe un medicamento para tratar la enfermedad?
– No hay, no existe, hay un medicamento que da la CCSS, cuesta 4 mil dólares y dura un mes el medicamento, eso lo mandan como para darle un poquitito de calidad de vida al mes, pero imagínate esa cantidad de dinero al año. Ahora la doctora me dice que soy el número 40 esperando la medicina, o sea que hay 39 antes que yo, ahora la otra opción es meter un salacuartazo y así la Caja tiene que darlo, pero no es un proceso de hoy para mañana. Sin embargo, si yo lo necesito, yo voy a pelear por él, si terrenalmente no hay cura, sí quiero una calidad de vida y ese medicamento puede dármela.
¿Sus hijos qué piensan?
– Bueno a todos les he dicho que me puedo morir de cualquier cosa, no necesariamente de eso, que sí, que me queda un 48% de la cuestión de mis pulmones, pero eso puede ser 5, 10, 15 años, solo Dios sabrá.
¿Hay Kike para rato?
– Yo tengo toda la fe de que sí, yo camino 50 minutos por día, canto, toco la trompeta, pero yo físicamente, y a mis 70 años, me siento muy bien, me cuido con mi alimentación, entonces digo cuánto tiempo va a estar Kike, el tiempo que Dios quiera, y pretendo vivir un día a la vez.
¿Y con las presentaciones cómo va a hacer?
-Nosotros vamos a las iglesias y llevamos un mensaje de cómo vivir un día a la vez, digo llevamos porque, cuando murió mi hijo, mi esposa se unió a cantar, y de cómo afrontar la pérdida de un familiar.