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Alajuela.- La llegada de Keylor Navas a nuestro país, después de ganar la Champions League, iba a ser algo nunca visto, quizá similar a lo que fueron las recepciones a las hermanas Silvia y Claudia Poll o cuando desfiló por nuestras calles la recordada Selección que nos representó en el Mundial de Fútbol de Italia 90.
Todos iba a querer un selfie con Navas o un autógrafo del portero del momento. Por ello la Federación se curó en salud y su presidente Rodolfo Villalobos hizo un llamado a la afición para que no fuera al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Pero siempre hay un rebelde y este apenas va a cumplir 4 años el próximo 19 de junio. Hablamos del niñito Abdiel Matamoros, vecino de Barrio San José, quien desde muy temprano sabía que Navas regresaba a casa. Además él disfruta cada juego del Real Madrid al borde del sillón. “Papi, yo quiero ver a Navas”, le dijo Abdiel a su papá Esteban Matamoros, según nos contó el joven padre.
“Estaba muy ilusionado con lo que está pasando y quería conocerlo. Yo le dije que no se podía y que no lo íbamos a ver, pero él se pone a llorar y yo no le iba a quitar la ilusión de que aunque sea lo viera”, dijo.
Cuenta que el pequeño es muy fiebre para el fútbol y cambia hasta el más bello juguete con tal de tener una bola en sus manos.
“Vengo a ver a Navas. Me gusta Navas porque es muy bueno”, dijo el pequeñín Abdiel.
Y es que si el papá va a la plaza o al fútbol 5 primero faltan los tenis o los tacos que Abdiel. Él es el primero que se alista y acompaña a su papito.
SE FUE Y NADIE LO VIO
Minutos antes de las 3 p.m. aterrizó el avión de Iberia, procedente de España y poco tiempo después en un carro blanco salió el guardameta rumbo al Proyecto Goal en San Rafael de Alajuela. Los federativos dispusieron de tres puestos para la salida del jugador blanco, uno por el Salón Diplomático, otro cerca del restaurante y uno más en la parte más nueva de la terminal, cerca de la pista. Fue por este lugar que al final abandonó, pues toda la prensa estaba en la salida del mencionado salón.
El menorcito no había cumplido su sueño de ver a Keylor. De camino a casa su papá notó a una persona conocida, en el parqueo del Santamaría. “Vea, él es papá de Navas”, le dijo y Abdiel se alegró. Fue muy rápido, don Freddy Navas aceptó la foto, los saludó y al carro, pues venía de un largo viaje.
No pudo ver a Keylor pero al menos se llevó un recuerdo con uno de su familia y quizá en otro momento pueda tener más suerte.
QUEDÓ VESTIDO Y ALBOROTADO
Daniel Alfaro, joven vecino de Alajuela, fue el otro aficionado presente en el aeropuerto. “Viene a verlo pero no pude. Dicen que venía hasta con guardaespaldas.
De haberlo visto le hubiera pedido que me firmara la camisa, porque ya tengo fotos con él. Es bueno que lo protejan porque la vez pasada casi se cae, pero es que uno lo quiere ver. Ojalá la próxima vez se le puedan tomar fotos”, contó emocionado este seguidor del Saprissa.
NAVAS LE GANÓ A SCHUMACHER
Salió tan rápido que ni el propio Michael Schumacher lo podría alcanzar. Al portero de la Sele lo esperaba el chofer de la Federación Nidvel Salas, pero al final se fue en un auto blanco. Con 11 años de chofer y utilero maneja el bus de la Tricolor y los muchachos le dicen “Chuma” por Schumacher. “Es increíble tener esta oportunidad de estar con ellos. Keylor es una persona excelente que nunca olvidó sus raíces. Me he tomado fotos con él y hasta he tomado café con la mamá de él en su casa”, explicó.