
Un juzgado solicitó que el exdiputado evangélico del Partido Renovación Costarricense (PRC), Abelino Esquivel, y su esposa de apellido Cortés fueran enviados a una evaluación de Psiquiatría Forense para determinar si es posible efectuar un juicio en su contra, que consta bajo el expediente 20-000068-951-PE.
La semana pasada trascendió que el abogado Celso Gamboa, quien defiende a estos imputados, envió al tribunal un informe del psiquiatra Dr. Hilberto Reid Satchwell, quien determinó reposo para Esquivel y su esposa por 30 días a partir del 4 de mayo del año en curso.
La razón del descanso sería una perturbación mental, en el caso de Esquivel por: “duelo prolongado ante el homicidio de su hija hace un año. Con síntomas y signos sostenida en proceso depresivo con mecanismo mental de negación”, y respecto a Cortés indica el profesional que atraviesa: “duelo en proceso actualmente ajustado al proceso de negación de mecanismo mental es desplazamiento que trasciende al psoma con proceso anímico depresivo. Siendo la intensidad del duelo alta precipitado por el homicidio de su hija hace un año”.
Con el fin de determinar si están en condiciones de hacer frente al contradictorio, ordenaron “el secuestro de copias de los expedientes médicos a nombre de ambos encartados que existan en los diferentes centros hospitalarios adscritos a la C.C.S.S., entre ellos el Hospital Nacional Psiquiátrico y el EBAIS de Bataan – Área de Salud Matina”.
DIARIO EXTRA intentó obtener la versión del defensor del exlegislador y su esposa, sin embargo, no se obtuvo respuesta.
La semana anterior Gamboa indicó a este medio que: “Están afectados por el asesinato de su hija y no se encuentran en condiciones ni física, ni emocionalmente, preparados para enfrentar un debate, entonces eso incluso lo ha venido corroborando la Caja Costarricense de Seguro Social tiempo atrás”.
EL CASO
De acuerdo con la Fiscalía, Esquivel y Cortés, en conjunto, fueron acusados de organizar una estructura delictiva para realizar cobros mensuales a los asesores Álvaro Oconitrillo, Shirley Marín y Joselyn Rodríguez. También se les señala de pedir dinero por trabajos legislativos que nunca habrían sido realizados.
Esquivel fue acusado por el delito de concusión, crimen por el cual la hermana del excongresista, Wray Esquivel, ya fue condenada el 1° de febrero anterior a nueve años de cárcel y una prohibición de ejercer cargos públicos.
La Unidad Especializada de la Fiscalía informó que los involucrados obtuvieron más de ¢10 millones mediante la actividad ilícita.