Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El juez penal de apellidos Venegas Marín, uno de los imputados en el caso judicial conocido como Madre Patria, podrá volver a trabajar de forma virtual desde su lugar de arresto domiciliario, según lo resolvió el Juzgado Penal del Primer Circuito Judicial de San José. De acuerdo con la resolución judicial de la que tiene copia Diario Extra, Venegas enfrenta cargos por asociación ilícita, legitimación de capitales y falsedad ideológica, fue beneficiado con un cambio en sus medidas cautelares.
El tribunal le impuso arresto domiciliario en la casa de su pareja en Heredia y le autorizó mantener un empleo en una empresa, propiedad de su suegro, un hombre de apellido Bolaños, quien ofreció un puesto para la gestión de permisos de transporte pesado en modalidad remota. El documento señala que, pese a los cuestionamientos del Ministerio Público sobre su presunta relación con miembros de la organización investigada y movimientos financieros sospechosos, no se presentaron nuevos elementos probatorios que justificaran la continuidad de la prisión preventiva.
Por el contrario, el juez consideró que los arraigos familiares, laboral y domiciliar del imputado eran suficientes para reducir el riesgo de fuga.
Por su parte el Ministerio Público argumentó que Venegas brindaba asesoría a la red criminal, que en su casa se realizaban reuniones con otros imputados y que tenía capacidad económica elevada, con bienes de alto valor y transferencias por más de un millón de dólares a sus empresas.
Vínculos entre Venegas y una testigo
Además, cuestionaron su vínculo con una testigo apellidada Bolaños, quien funge como pareja sentimental, oferente de domicilio y abogada del imputado en otra gestión, lo que calificaron como una posible afectación a la transparencia procesal.
No obstante, el tribunal consideró que la defensa aportó pruebas sustanciales de arraigo, entre ellas el testimonio del suegro y una oferta laboral concreta con horario, salario y supervisión. Asimismo, valoró que el domicilio ofrecido difiere del que fue objeto de cuestionamientos por supuestas reuniones con otros implicados.
Venegas alegó que su actividad como empresario de tiendas de ropa americana y transporte pesado era legítima, y que los depósitos bancarios que se le cuestionan respondían a ingresos en efectivo de dichas operaciones. Rechazó haber recibido dinero de otros coimputados y negó haber participado en fraudes registrales.

