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Arlin Castillo Carvajal, una oficial de la Fuerza Pública de 24 años, sobrevivió al estrellarse contra la baranda de la Circunvalación cuando transitaba en sentido San José-San Sebastián, cerca del Parque de la Paz, en Desamparados.
La mujer conducía el Kia Rio 2016 placa MRS652, el cual es pérdida total a causa del violento impacto. En apariencia se dirigía al trabajo y por razones que se desconocen perdió el control del vehículo.
Los conductores se detuvieron para auxiliarla porque estaba prensada y además tenía golpes en los brazos y la cara.
Ante esa situación llamaron al Sistema de Emergencias 9-1-1, que despachó a los bomberos, quienes extrajeron a la oficial del automóvil.
Declararon a El Periódico del Pueblo que “a la mujer la extrajimos y la preparamos para ser trasladada en condición roja a el Calderón Guardia”.
VIOLVIÓ A NACER
“¡Ay, la sangre de Cristo! Mi chiquita se me murió en este accidente”, fueron las palabras de Rocío Carvajal, madre de Arlin, mientras veía las noticias y se enteró que ya estaba en el centro médico.
La señora declaró a DIARIO EXTRA vía telefónica que vivió minutos de angustia al enterarse que su hija se estrelló e incluso quienes la acompañaban le dieron un té para tranquilizarla.
“Cuando vi cómo quedó el carro pensé lo peor. Ya he tenido algunas pérdidas en mi vida y además tengo 13 años de ver a mi papá en cama. A eso se suma lo de mi chiquita”, relató.
Agregó que hace unos años perdió a su hermano y que eso, más la situación de su padre, ha sido una carga para ella.
Los allegados de Castillo han estado en contacto con ella y aseguran que de momento no puede hablar, pues permanece sedada.
“Mi esposo ya fue a verla y me dijo que está ahí sin poder hablar. Lo que tiene son unos golpes en los brazos y un ojito muy negro por el golpe que sufrió en el accidente”, añadió la mujer.
Castillo espera los resultados de unas placas de rayos X para saber si tiene fracturas o lesiones en órganos internos.
AYUDA INCONDICIONAL
Carvajal indicó que unas horas antes del accidente ella y su hija hicieron planes para salir a hacer unas compras.
“Ella ha sido una buena hija. Desde que empezó a ganar platita me da un para ayudarme. De hecho, ayer me habló de comprar una secadora para que yo no me desgastara”, dijo entre lágrimas.
Castillo es la mayor de tres hermanas y un apoyo incondicional para su madre. “Yo lo que pensé es que si mi hija se moría, me iba a volver loca ya”, comentó.
Esta madre dice estar agradecida con Dios porque su hija está viva, ya que desde joven ha enfrentado varias pérdidas, entre ellas la muerte de su mamá. “A mí me tocó criar a mis hermanos y he tratado de ser valiente”, finalizó.