
El año anterior, si le preguntaban a algún morado sobre la continuidad de Jorkaeff Azofeifa, cualquiera hubiese dicho que lo dejaran libre para que otro jugador ocupase su espacio. Sin embargo, el jugador hoy vive una realidad distinta, ya que cambió los silbidos por los aplausos de la afición morada. A pesar de vivir un gran momento, Jorkaeff confiesa que vivió días muy duros.
“Créanme que yo llegaba a mi casa a llorar y a veces ni quería entrenar, pero uno tiene que tener personalidad, y yo la tengo. También siento que estoy para grandes cosas, también mis compañeros me apoyan, tener un camerino de este peso y que me dejen el apoyo, solo tengo que cumplirles a ellos”, dijo.
Azofeifa le envía un mensaje a la afición sobre algunos compañeros que la siguen pasando mal con críticas y silbidos, ya que no están conformes con su nivel.
“El jugador que está en un equipo grande tiene que aprender a llevar las críticas, pero tiene que esforzarse cada día para trabajar. No es fácil, más en este equipo, pero también hay jugadores a los que la afición no los quiere. Yo he estado ahí, y no estoy conforme, pero también quisiera decirles que los ayuden, que los apoyen, no ganamos nada si nos silban. Con el apoyo, ellos van a dar el 100%”, expresó.
A pesar de subir el nivel desde la llegada del técnico Hernán Medford, ya que el mismo entrenador aseguró que le gusta sacar el potencial que los jugadores tienen por dentro, Azofeifa asegura que casi no habla con él.
“Él casi no habla conmigo, solo confía en uno, así de claro es, pero él sabe que si me da la confianza, tengo que aceptarla y tomarla con toda responsabilidad”, afirmó.
Jorkaeff Azofeifa hizo lo que pocos se atrevieron: lavarse la cara, continuar con resiliencia y levantarse de las adversidades para ser el jugador que hoy muchos aman, convirtiéndose en un ejemplo.