
Ceuta (AFP) La llegada de unos 60 mil migrantes de Marruecos al enclave español de Ceuta, que Madrid calificó de “ataque” a su integridad territorial, provocó una crisis en la Unión Europea hasta el punto de que Italia cerró temporalmente su espacio de libre circulación con España.
Al menos 34 personas murieron en el intento de llegar al enclave, según el gobierno local.
Desde principios de semana habían empezado a arribar cientos de personas a Ceuta, tanto a nado como saltando las vallas fronterizas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes.
Pero a partir de la madrugada del jueves, la marea humana se multiplicó hasta alcanzar cerca de 60 mil personas. Según el Gobierno español, a última hora del viernes la gran mayoría de ellas (unas 48 mil) ya había regresado a Marruecos.
Se trata de una de las peores crisis de la ciudad autónoma de 84 mil habitantes de los últimos años.
Varios países europeos reaccionaron con firmeza ante esta crisis migratoria, empezando por Italia, que anunció la suspensión temporal del acuerdo de libre circulación (tratado de Schengen) con España, con el respaldo de Finlandia y Dinamarca.
“La suspensión temporal de Schengen con España es una decisión necesaria para proteger la seguridad de nuestros ciudadanos y defender las fronteras de Europa”, escribió en X el ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani.
Contactado por la AFP, el Ministerio del Interior italiano confirmó que Italia ha cerrado a España sus puntos de entrada marítimos y aéreos, pero precisó que esto no tendrá impacto en los viajes de los españoles y europeos hacia Italia.
Los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España serán “específicos” y solo afectarán a los ciudadanos no europeos que lleguen de España, especificó el ministerio.