Israel bombardea cuartel de Hezbolá en Beirut

Se incrementan tensiones en Medio Oriente

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Beirut. (AFP) – Israel llevó a cabo múltiples bombardeos en el sur de Beirut, uno de ellos dirigido al “cuartel general” de Hezbolá que, según varios me dios israelíes, se proponía matar al jefe del movimiento islamista, Hasán Nasralá.

En la madrugada el ejército israelí anunció una nueva ronda de “bombardeos selectivos” contra depósitos de armas de Hezbolá escondidos “bajo edificios civiles” del sur de Beirut, donde previamente instó a la población a evacuar. 

En el denso barrio Haret Hreik de Beirut, donde está la sede de Hezbolá, los proyectiles israelíes dejaron seis enormes cráteres de varios metros de profundidad, toneladas de escombros y una espesa polvareda gris.

Según la fuente cercana a Hezbolá, seis edificios se derrumbaron. Un fotógrafo de AFP reportó escenas de pánico entre los habitantes, que huían de la zona.

“Estaba en casa. ¡Dios mío, qué explosión! Creí que el edificio se me caía encima”, exclama Abir Hammoud, profesora de 40 años.

Medios israelíes afirmaron que el objetivo del ataque era el dirigente islamista Hasán Nasralá, pero una fuente cercana a Hezbolá señaló que su líder está “bien”.

“No hay verdad en las falsas acusaciones del enemigo sionista sobre la presencia de armas o depósitos de armas en los edificios civiles”, respondió el movimiento islamista.

La aviación israelí también atacó “objetivos terroristas” contra la ciudad meridional de Tiro y anunció haber matado a varios comandantes de Hezbolá en el sur del Líbano, entre ellos el comandante de la unidad de misiles y su adjunto.

Además sus aeronaves sobrevuelan el aeropuerto de Beirut y sus alrededores para impedir que Irán envíe cargamentos de armas para Hezbolá, explicó el ejército.

El Ministerio de Salud libanés señaló que los ataques aéreos del sábado en Beirut causaron al menos seis muertos y 91 heridos, aunque los socorristas siguen buscando a eventuales sobrevivientes bajo los escombros.

En “respuesta” al ataque contra su cuartel general, Hezbolá mandó una “andanada de cohetes” contra la localidad de Safed, en el norte de Israel, uno de los cuales impactó en una casa, según el ejército.

Antes reivindicó también disparos contra la ciudad portuaria de Haifa, que alberga numerosas industrias de defensa.

El primer ministro libanés, Najib Mikati, denunció una “guerra genocida” contra su país. Estados Unidos, principal aliado de Israel, afirmó que no había sido informado de este ataque.

“Mientras Hezbolá elija el camino de la guerra, Israel no tiene otra opción”, afirmó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su discurso en la ONU, boicoteado por varias delegaciones.

Horas antes de esa acción afirmó en la ONU que los bombardeos en el Líbano continuarían “hasta que se alcancen todos sus objetivos”.