Irán exige a EEUU aceptar todas sus condiciones

Para reabrir el estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz, clave para la economía mundial, seguirá cerrado hasta que Estados Unidos acepte todas las condiciones de Irán, según dijeron los Guardianes de la Revolución, alejando la esperanza de una rápida solución al conflicto.

Esta ruta estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos permanece bloqueada por Irán, que ataca regularmente a los buques que atraviesan el estrecho sin su autorización, y se ha convertido en el principal obstáculo para un entendimiento con Washington.

Para reabrirla, Teherán reclama a Estados Unidos el fin de la agresión contra Irán y sus aliados, el fin del bloqueo de sus puertos, levantar las sanciones contra su economía y descongelar sus activos e “indemnizar íntegramente a Irán por los daños causados” por la guerra.

En una entrevista al medio digital Axios, el presidente estadounidense, Donald Trump, minimizó estas exigencias. “Nos lo estamos tomando con calma”, afirmó, convencido de que “todo saldrá bien”.

“Solo estamos negociando a medias con ellos. Simplemente observamos a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”, dijo Trump, quien ve a Teherán en riesgo de no poder pagar a sus tropas.

En el centro de las discrepancias y hostilidades entre ambos enemigos se sitúa el estrecho de Ormuz. Los continuos ataques en esta vía marítima ya hicieron descarrilar una tregua alcanzada en abril.

Escenario de guerra

Los mediadores instan a ambas partes a retomar los términos de un memorando firmado posteriormente, en junio, que establecía una hoja de ruta para abrir negociaciones de paz.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, afirmó que las conversaciones con Omán sobre el tránsito y la gestión del estrecho de Ormuz “se acercan a su etapa final”. Omán está ubicado en la orilla opuesta de Ormuz, donde Teherán quiere imponer una especie de peaje.

Araqchi advirtió que la reapertura del estrecho sigue condicionada al cumplimiento de otras exigencias y al pago de compensaciones por parte de Estados Unidos. También negó que Teherán esté negociando directamente con Washington y aseguró que ambas partes se limitan a “intercambiar mensajes” a través de intermediarios.

Los Guardianes de la Revolución de Irán afirmaron que su estrategia consiste en mantener cerrado el estrecho “hasta que el enemigo acepte todas nuestras condiciones. El estrecho es ahora para nosotros un verdadero escenario de guerra y no simplemente una vía marítima”, subrayaron.