
“Hoy vengo a conversar con quienes dicen que soy ladrón, mentiroso, corrupto, cobarde, cara e’barro, cínico, sinvergüenza cascarudo, y hasta hijueputa. Todos esos insultos los he escuchado muchas veces”, así arranca el anuncio con el que el expresidente José María Figueres pidió perdón al país por los cuestionamientos referentes al caso ICE-Alcatel.
La divulgación del mensaje audiovisual lo inició a través de la plataforma de redes sociales el 07 de noviembre, pero pronto lo replicó en televisión nacional.
El mensaje, y específicamente el uso de la palabra “hijueputa” ha generado incomodidad en algunos ciudadanos, quienes plantearon sus quejas ante la Oficina de Control de Propaganda, adscrita al Ministerio de Gobernación.
Según confirmó la oficina de prensa a DIARIO EXTRA, las quejas las presentaron a través del Facebook oficial de la oficina, por lo que ya abrieron el caso a investigación.
“La Oficina de Control de Propaganda es la dependencia del Ministerio de Gobernación y Policía que regula el uso de la imagen de la mujer y la familia en todo tipo de publicidad, velando porque a través de ella no se denigre su imagen, ni los valores de la sociedad costarricense. Además, que no se vean afectados los derechos humanos de toda persona, en especial el goce y respeto a su dignidad.
La publicidad comercial no debe transmitir prejuicios ni estereotipos que afecten la dignidad de las personas. Por eso el Estado aplica un control restrictivo de la propaganda, sin violentar otros derechos tales como la libertad de expresión y libertad de comercio”, detalla la entidad en su perfil oficial.
En respuesta a este medio, el exmandatario defiende el uso de la palabra en sus anuncios.
“Hijueputa es una de las muchas palabras que se han utilizado una y otra vez para insultar a JMF. Las personas lo saben porque han escuchado estos insultos muchas veces. Ocultar estar verdad solo contribuye a la doble moral que debemos extirpar de la vida nacional”, contestó a través de su encargado de prensa.
Según la Ley 5.811, en su artículo 12 “el Ministerio podrá ordenar la inmediata suspensión de la propaganda, que no haya sido aprobada o que no se ajuste a las estipulaciones reglamentarias. En caso de rebeldía o desacato, podrá ordenar el decomiso y destrucción del material de que se trate, para lo cual podrá recurrir al auxilio de la Fuerza Pública”.