
Al estudiar las características distintivas de los países desarrollados es común observar que en todos ellos exista un fuerte nivel de inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), considerado uno de los factores estratégicos para mantenerse competitivo hoy en día.
Ese debe ser precisamente el rumbo a seguir; se debe integrar el conocimiento a la base productiva del país, fortaleciendo el desarrollo tecnológico, promoviendo la innovación empresarial, vinculando los centros de investigación con las empresas y apoyando la cultura del emprendimiento.
Sin embargo, en nuestra región hay quienes todavía creen que los países ricos invierten más en I+D+i porque les sobra la plata. Las evidencias indican lo contrario: los países llegaron a ser ricos porque invirtieron decididamente en innovación y porque apostaron por una economía basada en el conocimiento.
El aumento de la inversión en I+D+i, contando con una amplia participación del sector privado, favorece que la innovación esté orientada a satisfacer las necesidades del mercado y por ende genere altos retornos de inversión, desencadenando ciclos virtuosos de crecimiento y desarrollo económico.
Otros motivos por los que es estratégico invertir en I+D+i incluyen:
Asimismo, el otro factor a tomar en cuenta para aumentar la competitividad de los países y transitar hacia una economía basada en conocimiento es la disponibilidad de capital humano de alto nivel (masters y doctorados), especialmente en las áreas relacionadas con las ciencias y las ingenierías.
Es necesario que los países consideren a su gente como el recurso más importante y consecuentemente inviertan decididamente en la formación de más y mejores profesionales de alto nivel. Algunas de las razones que sustentan la importancia de la formación de estos perfiles se detallan a continuación:
El desarrollo de una estrategia enfocada en aumentar la disponibilidad del capital humano de alto nivel no es tarea fácil, ni alcanzable en el corto plazo. Tampoco es competencia exclusiva de un solo ente.
Esta, más bien, debe ser el fruto de la acción conjunta entre el gobierno, la academia y las empresas y debe atender las siguientes consideraciones:
La fuerte inversión en I+D+i y la disponibilidad de capital humano de alto nivel son esenciales para mantener competitivo al país. Se espera, sin embargo, que el convencimiento de la importancia de esto no llegue demasiado tarde.
*Viceministro de Ciencia y Tecnología Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, MICITT