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Costa Rica ha apostado por convertirse en el principal receptor de Inversión Extranjera Directa (IED) en Centroamérica. Esta visión ha generado crecimiento económico a través del ingreso de capital y de la creación de empleo para la población nacional.
Sin embargo, el país enfrenta un desafío estructural: la necesidad de seguir formando y desarrollando talento humano con un alto grado de calificación, capaz de responder a las demandas de las empresas internacionales que se instalan en el territorio.
Así lo revela un estudio de la Federación de Cámaras de Comercio de Centroamérica (Fecamco), titulado “El empleo en Centroamérica: desafíos y oportunidades para el desarrollo de la región”.
“Los empresarios costarricenses comentaron que hay una escasez en algunos sectores, especialmente en las cadenas logísticas, donde no se logra encontrar personal calificado para llenar las vacantes. Eso encarece los procesos”, afirmó Rodolfo Mendoza, director de la firma consultora que elaboró el informe.
A este panorama se suma una alerta demográfica: el poco crecimiento poblacional que experimentará el país en las próximas décadas. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Costa Rica será la segunda nación de la región con menor proyección de crecimiento, al pasar de 4,9 millones de habitantes en 2016 a 5,7 millones en 2050.
“Uno de los primeros aspectos que evalúa un inversionista es la demografía del país. Si hay crecimiento poblacional, hay más mercado y mayor oferta laboral. Costa Rica, entre todos los países, es el que menos crecimiento proyecta a largo plazo. Si continúan expandiendo su mercado de inversiones, podrían quedarse sin suficiente mano de obra”, advirtió Mendoza.
Acciones recomendadas
Entre las acciones recomendadas para mitigar el problema, Mendoza destacó la necesidad de fortalecer la oferta educativa, de forma que más costarricenses accedan a empleos calificados.
“Costa Rica debe adoptar una política pública clara para cubrir las vacantes que genera la inversión extranjera. Esto implica renovar su sistema educativo y crear cursos técnicos inmediatos mediante instituciones como el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), que permitan reducir el desempleo”, añadió.
El estudio también señala que esta entidad tiene una oportunidad clave para desarrollar programas de formación técnica alineados con la demanda del mercado laboral.
Además, la migración representa otra vía para enfrentar el déficit de talento. Según el análisis, los migrantes complementan áreas en las que los costarricenses no desean trabajar, como el servicio doméstico, la construcción o la agricultura.
“A mediano y largo plazo, es crucial aprovechar el tema migratorio. Costa Rica recibe personas extranjeras, pero no debería limitarse a quienes toman trabajos menos remunerados. También debería atraer a mano de obra calificada de países vecinos, a quienes aquí se les pueden ofrecer salarios más competitivos que en sus lugares de origen”, concluyó Mendoza.
Aporte de las mujeres
• El estudio señala que las mujeres lideran la mayoría de pequeñas y medianas empresas (Pymes).
• Sin embargo, enfrentan desigualdades salariales y una carga adicional por labores de cuido en los hogares.
• También existen barreras como la falta de formación y acceso a financiamiento para emprender.
Karol Fallas
Cámara de Comercio de C.R.
“Es importante la articulación que debe existir desde la perspectiva educativa, tanto en el ámbito académico como en la formación técnica, para que las necesidades del sector empresarial se alineen con la oferta de las entidades educativas”.
Rodolfo Mendoza
Director Diestra
“Lo primero que diría a los jóvenes es que se informen bien sobre cuáles son los puestos de trabajo que más se están generando y que alineen sus estudios con esas oportunidades. Lo segundo es que desarrollen al máximo su pensamiento crítico”.

